¡Ay, mi madre! Lo que prometía ser un coro familiar más para celebrar los 80 años del abuelo, terminó en una ‘vaina’ de esas que te dejan con la boca abierta. Según la noticia, Aubrey Birrell, una joven de 26 años de Salt Lake City, relató a la revista People un suceso insólito que ha dado la vuelta al mundo: encontraron su propia Foto en Airbnb, colgada en la pared de la casa que alquilaron en San Diego, California. ¡Imagínense la cara de asombro de esa gente!
La familia, unas 30 personas, se había juntado para el viaje de cumpleaños. Mientras recorrían la vivienda playera, el papá de Aubrey se detuvo frente a una fotografía grande. En tono de chercha, comentó que uno de los bañistas se le parecía. ¡Qué sorpresa se llevó la familia cuando Aubrey, al mirar más de cerca, identificó no solo a su papá, sino también a sus hermanos Libby y Brady en la imagen! “Papá, este eres tú, esa es Libby y ese es Brady”, recordó haber dicho, dejando a todos impactados.
De una vez, se pusieron a recordar cuándo pudo ser. Concluyeron que la foto había sido tomada hacía más de diez años, durante unas vacaciones de Acción de Gracias en la playa de San Diego. En ese viaje, el hermano de Aubrey competía en torneos de fútbol americano. Lo más jevi es que ninguno recordaba haber visto al fotógrafo o dron en aquel momento, lo que añadió un toque de misterio a la vaina.
Esta situación dio pie a que durante el resto de la estadía la chercha estuviera activa. “Asegúrense de sonreír, nunca se sabe quién les va a sacar una foto”, bromeaban. La historia no se quedó ahí; Aubrey y su hermana Libby compartieron un video en TikTok mostrando la fotografía y, para más detalles, ¡hasta conservaban los mismos trajes de baño!
El video, publicado el 1 de julio, se hizo viral de una vez, superando los 120,000 ‘me gusta’. Los comentarios llegaron en un viaje, algunos compartiendo experiencias similares de encontrarse retratados en decoraciones de hoteles o tiendas. Muchos usuarios, con un toque de susto, compararon la situación con la película ‘El Resplandor’. “Mucha gente pensó: ‘Tienes que salir de la casa'”, comentó Aubrey, admitiendo que esa fue su primera reacción. ¡Y cómo no, si la vaina es para asustarse un chin!
Intrigada por el origen de la fotografía, una tía de Aubrey se comunicó con el anfitrión del alojamiento. Ahí fue donde se desenredó el misterio: la decoración había sido realizada por una fotógrafa local, y la misma imagen se exhibía en otras propiedades de alquiler de la zona. Así que, aunque la coincidencia fue una vaina increíblemente jevi, al final tenía su explicación. ¡Un suceso de esos que te hacen pensar lo curioso que es el mundo y las vueltas que da!
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