¡Klk, gente! La vaina del precio del ‘Petróleo Brent’ nos ha dado un respiro, aunque sea chiquito. Después de días de estar en un vaivén que parecía un columpio sin freno, el barril de crudo Brent, ese que usamos de referencia en Europa, bajó un 3.88% este viernes, llegando a unos 96.78 dólares en el mercado de futuros de Londres. Imagínense, apenas ayer estaba por encima de los 100 dólares. ¡Eso es un sube y baja que tiene a cualquiera con los nervios de punta!
Asegún el reporte, la caída de hoy fue de 3.91 dólares, lo que lo alejó del precio de 100.69 dólares que había marcado el jueves. Ahora bien, no se crean que estamos fuera de peligro, porque si vemos la semana completa, el barrilito de oro negro había acumulado una subida del 9.85%. Eso es un viaje de dinero que se movió por ahí, y todo por la tensión que se está viviendo en Oriente Medio, que es como el patio de atrás de las grandes potencias.
La cosa se puso fea por la escalada entre Estados Unidos e Irán. ¡Ay, mi madre! Y para colmo, unas milicias rebeldes hutíes del Yemen, que tienen su respaldo de Irán, se atribuyeron ataques a dos petroleros saudíes en el Mar Rojo. Esto puso el foco en un punto clave del tráfico marítimo, el estrecho de Bab al Mandeb, que es como una puerta grandísima al mar Rojo. ¡Una verdadera encrucijada!
Este estrecho, el de Bab al Mandeb, ha cobrado una importancia tremenda, convirtiéndose en una vía alterna al famoso estrecho de Ormuz, que es una de las rutas principales para el comercio mundial de petróleo y gas. Según la noticia, Irán lo mantiene bloqueado luego de que Estados Unidos, como quien dice, le subiera el volumen a las hostilidades. Históricamente, el estrecho de Ormuz ha sido un punto neurálgico, un verdadero ‘dolor de cabeza’ para el suministro energético global debido a su ubicación estratégica.
El día anterior, el Brent había superado los cien dólares precisamente por las acciones de esas milicias hutíes. Es que cuando el tigueraje se pone activo en esas zonas tan vitales para el petróleo, el mercado se pone de lo más nervioso. Pero, ¿qué pasó para que los precios se moderaran un chin este viernes? Pues el alivio vino por las perspectivas de que se retomen las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Parece que, después de todo el ruido, la gente grande está pensando en sentarse a hablar, lo cual siempre es un buen indicio para el ‘mercado’ global.
La volatilidad en los precios del petróleo es una vaina que nos afecta a todos, desde el combustible que le echamos a la guagua hasta el costo de la canasta básica. Un petróleo inestable significa un futuro incierto para la economía mundial. Así que, aunque haya habido un bajón hoy, la situación en Oriente Medio sigue siendo un factor clave que mantendrá a los analistas en vilo, pendientes de cada movimiento en esa zona del mundo. ¡A ver qué nos depara el futuro!
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