¡Klk mi gente! Desde el corazón del Cibao, un coro de más de treinta jóvenes líderes comunitarios de Santiago, Hermanas Mirabal y Duarte se ha metido de cabeza en un taller que promete cambiar el panorama. Esta iniciativa, llamada ‘Fortalecimiento de Vocerías para la Incidencia Comunitaria’, busca empoderar a la juventud con las herramientas de comunicación necesarias para frenar la violencia de género, desmontando esas narrativas que, sin querer queriendo, la han normalizado en nuestro día a día. Es un paso gigante y ‘chulo’ para nuestra sociedad.
Este ‘bacano’ esfuerzo forma parte de un proyecto más amplio, denominado ‘Articulación para la Dignidad y la Libertad’, una vaina que está siendo ejecutada por entidades de peso como el Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAM), la Oficina para el Desarrollo de la Mujer y la gente de Profamilia. Y para que no quede duda de la seriedad del asunto, cuentan con el respaldo internacional de la Unión Europea, lo que le da un ‘plus’ a esta gestión.
La consultora en comunicación estratégica y género, Ingerny Polanco, fue quien estuvo al frente de esta capacitación. Según el reporte, ella dejó claro que la meta principal es que estos jóvenes se conviertan en ‘agentes de cambio’ activos dentro de sus propios barrios y comunidades. Es decir, que no se queden con los brazos cruzados, sino que salgan a la calle a hacer la diferencia, ¡de una vez por todas!
Polanco enfatizó que no se trata solo de hablar, sino de cómo hacerlo. La formación está orientada a que los participantes dominen el uso de los medios de comunicación, las redes sociales —que hoy en día son un ‘boom’— y otros espacios de interacción para difundir mensajes claros y potentes que sirvan para prevenir la violencia. Se busca que la voz de estos jóvenes resuene por doquier, rompiendo esquemas y viejas costumbres.
La especialista fue enfática al decir que solo conocer la problemática no es suficiente. De qué nos sirve saber que hay un problema si no tenemos las habilidades para comunicarlo bien, para que el mensaje llegue y cale hondo en la gente. Las percepciones sociales, esas que a veces nos tienen en el limbo y nos frenan, se construyen y reproducen en el día a día, y es ahí donde la comunicación estratégica entra como un verdadero ‘campeón’.
Durante el taller, se ‘metió mano’ a aspectos cruciales como la claridad de los mensajes, la importancia de adaptar lo que se dice a los diferentes públicos —porque no es lo mismo hablar con una gente que con otra—, la capacidad para responder a cuestionamientos con altura y la construcción de una comunicación que sea cercana, efectiva y que conecte de verdad con la comunidad. ¡Una vaina bien pensada para que no quede nada al azar!
Esta jornada, según lo indicado por las organizaciones responsables, forma parte de un entramado más grande de acciones de comunicación para el cambio social. El proyecto tiene como objetivo primario fortalecer el liderazgo juvenil, ¡que es el futuro del país!, y promover estrategias comunitarias que busquen la prevención de la violencia contra las mujeres. No es solo un taller, es una inversión en el futuro de una sociedad más justa.
Las organizaciones involucradas hicieron hincapié en que estas iniciativas no solo buscan generar procesos de reflexión y diálogo, sino que quieren ir más allá, impulsando la acción colectiva en cada rincón. La meta es clara: construir relaciones que estén fundamentadas en la igualdad, la dignidad y el respeto mutuo, echando a un lado toda manifestación de abuso. Es un llamado a la acción para que el ‘tigueraje’ bueno se active y tengamos una sociedad más justa y menos violenta, ¡que viva la paz en el patio!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




