En nuestro quisqueyano ajetreo, a veces se nos va la ‘vaina’ y no le damos la importancia que merece a un asunto tan delicado como la preparación antes de una cirugía. Mucha gente se mete al quirófano sin saber la pila de cosas que se deben hacer para que todo salga de lo más bien. Por eso, el Listín Diario se puso las botas y entrevistó al cirujano José Barriento, quien nos echó la luz sobre el porqué de cada paso y, sobre todo, por qué no se pueden pasar por alto estas indicaciones. Una buena preparación quirúrgica es clave.
El doctor Barriento lo dejó bien claro: entender el protocolo preoperatorio no es una chercha, es la garantía de que el paciente llegue al quirófano en las condiciones óptimas para que los riesgos bajen de una vez. Imagínate, es como ir a una pelea y no entrenar. El médico busca validar que tu sistema cardiovascular esté jevi, que tus pulmones funcionen bacano y que tu hígado esté ready para los gases anestésicos y los medicamentos que te van a meter. Porque la salud, mi gente, no es un juego.
Más allá de lo físico, la ansiedad y el miedo también entran en el juego. Es normal sentir ese escalofrío al pensar en un área desconocida como el quirófano. Pero la clave, según el reporte, está en enfocarse en la solución al problema de salud. La prehabilitación, una buena indagación de la historia clínica y la evaluación por diferentes especialistas no son solo papeleo; son el camino para que la cirugía sea un éxito rotundo y la recuperación te dé una buena vibra. ¡Es el ‘tigueraje’ de la medicina anticipándose!
El tema del ayuno es otra ‘vaina’ que ha cambiado. Antes era un corre-corre de 8 horas sin comer, pero ahora el doctor Barriento explica que con 2 a 4 horas sin alimentos sólidos, dependiendo del tipo de procedimiento, es suficiente. Pero ¡ojo!, tener el estómago lleno es un peligro latente. El riesgo de broncoaspiración –que los alimentos se te vayan pa’ los pulmones– es real y puede terminar en una neumonía o, en el peor de los casos, algo mucho más serio. Es de los temas más delicados que debemos tener en cuenta.
En cuanto a los líquidos, un sorbito de agua una o dos horas antes no es problema, sobre todo para quienes toman medicamentos para condiciones crónicas como la hipertensión. Lo más importante aquí es la honestidad. Si te tomaste algo, o comiste, o hiciste cualquier cosa fuera de protocolo, ¡díselo al médico! Es preferible que se posponga la cirugía unas horas a que te arriesgues a una complicación innecesaria. Una parte depende del personal de salud, sí, pero la otra, y una de las más cruciales, depende 100% de la verdad que diga el paciente.
La suspensión de ciertos medicamentos es fundamental. Por ejemplo, la aspirina o los anticoagulantes deben dejarse de 5 a 7 días antes para evitar hemorragias masivas que después nadie pueda controlar. Pero la noticia hace un énfasis especial en el tabaco: dejar de fumar al menos 4 semanas antes de la cirugía. ¿Sabes por qué? Porque el consumo de tabaco aumenta las complicaciones hasta un 40%, afectando la cicatrización y un viaje de vainas más. El alcohol también se restringe por la deshidratación y cómo interfiere con los medicamentos. ¡A ser serios con eso!
La higiene preoperatoria es otro punto vital. Un buen baño con clorhexidina, un antiséptico potente, es la norma. Y aquí viene un dato chulo para las mujeres: ¡quítate las uñas acrílicas o pintadas! Aunque parezca una vaina de estética, es por tu seguridad. Esos productos pueden bloquear la lectura de la oximetría, un signo vital importantísimo para los médicos durante la cirugía. No es un capricho, es pura ciencia para asegurar que todo el monitoreo sea exacto.
Para cerrar con broche de oro, el cirujano hizo hincapié en la actitud y la honestidad. Un paciente positivo y que habla con la verdad sobre su historial médico, consumo de sustancias, alimentación y medicación es un paciente que va seguro. No se puede ocultar nada, porque el médico necesita todos los datos para tomar las mejores decisiones. Además, siempre es bueno dialogar con el médico, preguntar los pros y los contras, las ventajas y desventajas del procedimiento, e incluso el tipo de abordaje que se usará. Y en estos tiempos de ‘tigueraje’, asegúrate de que tu médico esté certificado y registrado en el Colegio Médico Dominicano, ¡eso es lo que te da la verdadera tranquilidad!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




