El país está en un ‘coro’ grande, ‘mi gente’, con una iniciativa que promete cambiar la vaina en la gestión de nuestros recursos hídricos y marinos. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, junto a la Superintendencia del Mercado de Valores (SIMV) y el Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI), están ‘pujando’ fuerte a través de Bluecar para movilizar nada más y nada menos que 100 millones de dólares. ¿Y para qué es este dineral? Pues para proyectos ‘bacanos’ de protección de cuencas, gestión sostenible del agua, saneamiento y la resiliencia climática en todo el Caribe. Esta movida con los Bonos Azules es un paso gigante para el desarrollo sostenible de la República Dominicana, asegurando que el agua, ese recurso vital, esté ‘de lo más bien’ para las futuras generaciones.
La presentación de esta ‘joya’ se hizo en el encuentro “Economía Azul y Mercado de Capitales: Oportunidades para Emisores de Valores”, un evento que contó con el respaldo del Gobierno de la República de Corea, demostrando que esta iniciativa tiene apoyo internacional ‘jevi’. Durante la jornada, se lanzó oficialmente la convocatoria de Bluecar, una oportunidad ‘chula’ para las entidades del mercado de capitales que quieran asistencia técnica especializada del GGGI. Esto les permitirá estructurar y emitir ‘Bonos Azules’ aquí, en nuestro patio, canalizando capital hacia proyectos que fortalezcan nuestra ‘Economía Azul’.
Los tipos de proyectos que pueden aplicar son ‘un viaje de’ interesantes y cubren un amplio espectro. Desde la protección y restauración de cuencas hidrográficas, que son la base de nuestra seguridad hídrica, hasta la gestión sostenible del agua y el saneamiento, algo crucial para la salud pública. También entran la restauración de ecosistemas, el desarrollo de infraestructura resiliente, la promoción de una economía circular, el turismo sostenible, las actividades portuarias, la pesca responsable y la acuicultura sostenible. ‘Señores’, estamos hablando de un enfoque integral que busca impactar positivamente en diversos sectores productivos y ambientales del país.
Según la noticia, el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, enfatizó que esta iniciativa es clave para ‘echar pa’lante’ en la movilización de inversiones que generen un impacto concreto en la gestión ambiental y el desarrollo económico del país. Él destacó que ‘la economía azul no comienza en nuestras costas, comienza donde nace el agua’, una reflexión que subraya la importancia de proteger nuestras cuencas hidrográficas. Estas cuencas son ‘la vaina’ para garantizar la seguridad hídrica, que a su vez sostiene actividades esenciales como la agricultura, la industria y el turismo, motores de nuestra economía.
El ministro Paíno Henríquez también señaló que los desafíos ambientales, si se manejan con ‘tigueraje’, pueden transformarse en oportunidades para la innovación, el emprendimiento y la inversión. El ‘quilleo’ está en conectar esas oportunidades con el capital disponible, a través de proyectos bien estructurados y mecanismos financieros efectivos. La República Dominicana ya ha demostrado que ‘se la busca’ en este sentido, con una emisión de bono verde soberano en junio de 2024 por US$750 millones, que fue ‘un palo’ con una demanda seis veces superior al monto ofertado. De ese monto, aproximadamente US$142.5 millones se destinaron a proyectos de gestión eficiente del agua y saneamiento.
Como un primer paso ‘contundente’ para el desarrollo de estos instrumentos financieros en el mercado dominicano, se seleccionaron dos instituciones financieras de renombre: Banco BHD y Scotiabank. Estas entidades recibirán acompañamiento técnico para estructurar sus marcos de bonos temáticos, representando ya US$10 millones de la meta de US$100 millones. Para el ministro Henríquez, estas experiencias previas y los pasos actuales con los ‘Bonos Azules’ demuestran que las finanzas sostenibles no son solo ‘un blablá’, sino que se traducen en inversiones concretas. Esto abre la puerta para ‘ampliar la chercha’ hacia la protección de cuencas y la gestión del agua, haciendo nuestra economía más resiliente y sostenible.
Por su parte, el superintendente del Mercado de Valores, Ernesto Bournigal Read, subrayó la importancia de esta iniciativa para convertir el potencial de la economía azul en oportunidades ‘claritas’ de inversión y financiamiento. Bournigal Read explicó que “el financiamiento verde se amplía hoy con los bonos azules”, instrumentos que garantizan recursos para la protección de océanos, la gestión de recursos marinos y costeros, y el tratamiento del agua. Resaltó el compromiso de la SIMV con el desarrollo de instrumentos financieros sostenibles, afirmando que la regulación debe facilitar la innovación y crear las condiciones para ‘echar pa’lante’ el financiamiento verde y azul en el país.
Desde el lado del GGGI, su director ejecutivo adjunto, Malle Fofana, ‘aplaudió’ el liderazgo de la República Dominicana al conectar la agenda ambiental con las finanzas sostenibles. Fofana destacó lo crucial que es movilizar recursos hacia sectores estratégicos como el turismo, el transporte marítimo, la agricultura y la gestión del agua. Para él, proteger estos recursos no es solo ‘una vaina’ ambiental, sino una prioridad económica ‘sin discusión’. El GGGI, según el reporte, reitera su compromiso de seguir apoyando al país en el fortalecimiento de capacidades e identificación de proyectos que puedan convertirse en oportunidades concretas de inversión sostenible, lo que es ‘súper importante’ para nuestro desarrollo.
Este ‘coro’ no es solo para el presente; la iniciativa Bluecar tiene una visión más amplia. Busca acelerar el desarrollo de una economía azul sostenible en todo el Caribe, poniendo un ojo especial en la República Dominicana y Santa Lucía. La idea es promover proyectos que fortalezcan la resiliencia climática, el uso sostenible de nuestros recursos hídricos y marinos, y generar nuevas oportunidades de crecimiento económico sostenible. ‘De verdad’, es una jugada ‘bacana’ que nos pone a la vanguardia en la región en temas de finanzas sostenibles y protección ambiental.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




