¡Ay, sí! El Peso Dominicano está que no lo para nadie, anda ‘bacano’ y fuerte frente al dólar, una vaina que nos tiene a muchos contentos en el patio. Según lo que ha soltado el economista Antonio Ciriaco, esta ‘fuetería’ de nuestra moneda se debe, en gran parte, a una entrada masiva de divisas que ha llegado a la economía dominicana durante este año. Es una buena noticia, sobre todo cuando uno ve cómo se mueve la cosa en el mercado, ¿verdad?
Ciriaco explicó que, en la primera mitad de 2026, el país recibió un ‘viaje’ de dólares por diferentes vías, demostrando la vitalidad de nuestra economía. Hablamos de aumentos significativos en las exportaciones, en las remesas que envían nuestros hermanos desde el extranjero, en la inversión extranjera directa que viene a darle calor al desarrollo, y por supuesto, en los ingresos que genera nuestro pujante sector turístico. Todo eso, klk, suma un chorro de billetes verdes que nos benefician a todos.
Este combo de factores ha provocado que el Peso Dominicano se haya apreciado nada más y nada menos que un 8.5% frente al dólar. Esto no es ‘chercha’; Ciriaco resaltó el buen desempeño de las exportaciones de oro como un factor clave para el incremento de divisas. En cuanto a las remesas, se estima que podríamos estar recibiendo unos US$2,000 millones adicionales este año, una ‘bendición’ para muchas familias dominicanas, además de otros flujos importantes.
El economista también apuntó que la proyección para este año es que la economía dominicana reciba unos US$52,000 millones en total de todas estas fuentes. ¡Imagínate tú! Esto representa un aumento considerable comparado con los aproximadamente US$47,000 millones que, según Ciriaco, el país recibió el año pasado. Esta diferencia significa más dólares en el mercado, lo que naturalmente ayuda a la estabilidad del tipo de cambio.
Aparte del flujo de dólares, Ciriaco atribuyó parte de la fortaleza del peso a la política monetaria del Banco Central. La entidad ha sabido mantener un diferencial de tasas superior a 200 puntos básicos en relación con la tasa de política monetaria de Estados Unidos. Esta estrategia es ‘súper chula’ porque hace que invertir en pesos dominicanos sea mucho más atractivo, incentivando así la llegada de más capitales extranjeros al país.
Este diferencial de tasas, a juicio del economista, ha provocado una ‘gran afluencia de recursos en dólares’, ya que la rentabilidad de las inversiones en pesos dominicanos es mayor. ‘Le sale a cuenta’ a los inversionistas meter su dinero aquí. Estos flujos de capital no solo aumentan la disponibilidad de dólares, sino que también son cruciales para mantener a raya cualquier presión sobre la tasa de cambio. Por eso, el tipo de cambio se ha mantenido en una franja estable, entre RD$58 y RD$60 por dólar, una tranquilidad para el que brega con la moneda extranjera. Esta estabilidad es un factor estructural positivo que beneficia a la economía nacional de forma constante.
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