¡Qué ‘vaina’ más fuerte la que se ha destapado en Haina! Una investigación ‘jevi’ ha puesto en el ojo del huracán a una fundación y a su líder, Ángel Gabriel Capellán, conocido como ‘el Pastor’. La Policía y el Ministerio Público le cayeron atrás a la ‘Fundación Restaurando Vida, Un Muerto que Revive’, luego de que un ‘muchachito’ de 12 años se escapara y denunciara un presunto maltrato infantil y un sinnúmero de abusos. Allí encontraron a 14 niños, entre tres meses y 13 años, viviendo una situación que nadie se imagina.
Asegún el relato del menor que rompió el silencio, la situación era ‘una chercha’ de maltrato. El chamaco denunció golpes, quemaduras en las manos y privación de comida. ¡Imagínate tú! Lo obligaban a quedarse de rodillas por un buen rato, con objetos pesados encima de la cabeza. Una ‘vaina’ de terror que puso a las autoridades a trabajar de una vez, montando dos allanamientos en Las Paredes para proteger a esos ‘angelitos’.
La fundación, que operaba desde el 2016, se presentaba ‘como que no rompe un plato’, según la Ministra de Interior y Policía, Faride Raful. Decían que ayudaban a familias vulnerables y huérfanos. ‘Asegún’ Capellán, las madres entregaban a sus hijos por problemas económicos, y los muchachos iban a la escuela La Feliciana mientras sus parientes se resolvían. Esta fachada es ‘una vaina’ que la justicia deberá desmantelar.
En cuanto a cómo se mantenían, ‘el Capellán’ declaraba que la comida se lograba con trabajos agrícolas, albañilería y crianza de cerdos. ¡Y por si fuera poco!, habría dicho que recibían ayuda de misioneros ‘boricuas’. Sin embargo, el testimonio del menor de El Seibo, entregado por su madre, pintaba un cuadro de hambre y negligencia que contrasta con la supuesta generosidad.
El ‘coro’ de abusos del adolescente era ‘pa’ que te caigas de espaldas’. No solo eran los golpes y las quemaduras; el muchacho también afirmó que no iba a la escuela y lo obligaban a hacer trabajos de construcción. Estos detalles, aunque preliminares, son cruciales en las pesquisas para echar luz sobre las circunstancias y responsabilidades. Es ‘una vaina’ que te pone a pensar en la fragilidad de nuestros ‘muchachitos’.
El vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, ha dejado claro que la investigación está ‘en pañales’ todavía. No hay certeza de cómo ni cuándo llegaron esos niños a la finca, ni cuánto tiempo duraron allí. Las autoridades buscan determinar si existió ‘un tigueraje’ organizado para captar y trasladar a los menores. Es un proceso ‘complejo’ donde cada detalle cuenta para determinar la responsabilidad individual de los detenidos. Esto es ‘un relajo’ que hay que parar.
La Ministra Faride Raful calificó este caso como una de las investigaciones más ‘delicadas’ para la Fuerza de Tarea Conjunta. Con la vulnerabilidad de las víctimas y la naturaleza de las denuncias, el peso de la justicia tiene que ser ‘contundente’. La sociedad dominicana espera que este ‘lío’ se resuelva de una vez por todas y que los responsables paguen por los daños causados a esos inocentes. ¡Una ‘vaina’ que hay que erradicar!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



