¡Qué vaina más bacana! Wilfrido Vargas, nuestro ‘Beduino Mayor’, sigue demostrando que la pasión por el merengue no tiene edad. Cinco décadas después, este maestro no solo mantiene viva la sed de su ritmo, sino que se conecta de una manera bien jevi con los tiempos actuales del streaming. Su reciente aparición en la plataforma Free Cover es la prueba fehaciente de su eterna vigencia.
La sesión grabada en vivo de Wilfrido Vargas en Free Cover, una de las plataformas latinas más importantes, ha sido un tablazo rotundo. En solo cuatro días, el video ‘Wilfrido Vargas (Mix en Vivo)’ roza los dos millones de visualizaciones en YouTube, con 18 mil ‘me gusta’ y más de 1,520 comentarios. Este especial, que reúne un coro de éxitos emblemáticos, ha conectado con audiencias de diferentes generaciones, demostrando la vibra y algarabía que genera el maestro, un espectáculo imperdible según la noticia.
La historia de este fenómeno musical empezó en 1967, cuando Wilfrido llegó a Santo Domingo desde Altamira, Puerto Plata. Con su tigueraje, formó parte de orquestas hasta que el empresario Chery Jiménez lo reclutó para el night club ‘Casbah’. Así nació Los Beduinos, con Wilfrido como trompetista. En 1974, su tercer disco, ‘Wilfrido Vargas y sus Beduinos’, con temas como ‘El Semáforo’ y ‘Las Avispas’, marcó el inicio de una revolución en el sonido del merengue.
Influenciado por la salsa de Fania y el rock, Wilfrido, según la noticia, transformó los patrones tradicionales. Aceleró el tempo, hizo los metales más agresivos y dio un protagonismo inédito al bajo y la tambora, creando una propuesta auditiva moderna y de irresistible identidad dominicana que enganchó de una vez a las nuevas generaciones. En 1975, con éxitos como ‘El Jarro Pichao’ y ‘Charo’, consolidó su expansión. Su orquesta fue una escuela, dando a conocer figuras como Sandy Reyes (quien en 1976 interpretó ‘El Pájaro Chouí’), Eddy Herrera, Rubby Pérez, Mickey Taveras y Bonny Cepeda. Sus proyectos satélites, Los Hijos del Rey y Las Chicas del Can, fueron un bacano total.
La década de 1980, los ‘años dorados del merengue’, lo tuvo como pilar. ‘Abusadora’, en la voz de Sandy Reyes, fue un suceso. Luego, ‘El Jardinero’, con Eddy Herrera, fusionó el merengue con el hip-hop, un hito para la música urbana local. Y ‘Volveré’, con Rubby Pérez, le dio un toque romántico al merengue, diversificando su sonido y demostrando la versatilidad del género y del maestro.
La genialidad de Wilfrido, que hoy tiene, según la noticia, 77 años de edad, siguió con fuerza. Temas como ‘La Medicina’ y ‘El Loco y la Luna’ (de 1985), y el icónico ‘El Baile del Perrito’ (grabado en 1989), fueron tablazos que en los años 90 trascendieron fronteras. Su reciente participación en Free Cover lo ha redimensionado como un emblema de la cultura latinoamericana, demostrando que sigue enganchando a las nuevas generaciones. Es, sin duda alguna, una verdadera ¡leyenda viva! del merengue dominicano.
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