¡Pero qué ‘vaina’ más chula se vivió en el XII Congreso de Geriatría! La Sociedad Dominicana de Geriatría (Sodoge) se puso de ‘pie de bandera’ para reconocer a un grupo de especialistas que han dado la vida, el corazón y el cerebro por el bienestar de nuestros envejecientes. Cinco eminencias recibieron el máximo galardón, “Maestro de la Geriatría Dominicana”, un reconocimiento que, ‘asegún’ la misma sociedad, celebra décadas de aportes a la medicina, la docencia y, sobre todo, al cuidado integral de nuestras personas adultas mayores. Esta distinción es un espaldarazo grande para la Geriatría Dominicana, destacando su valor en un mundo que cada vez tiene más canas y más sabiduría acumulada.
Los agraciados con este ‘premio gordo’ fueron nada más y nada menos que los doctores Martín Antonio Medrano Guzmán, Bolívar Dagoberto Guilamo Hirujo, Rosy Pereyra Ariza, Manuel Óscar Mora y Danilo Alberto Romano Santana. Cada uno de ellos, ‘a su manera’, ha sembrado una semilla invaluable en la especialidad, formando a un viaje de profesionales y dejando un legado de conocimiento y dedicación. La Directiva de Sodoge para el período 2025-2027 fue la encargada de hacer la entrega de este galardón, dejando claro el compromiso con la excelencia y el reconocimiento de quienes han labrado el camino.
La Sodoge no anduvo con rodeos al resaltar que estos maestros son un ‘referente mundial’ en lo que a excelencia médica se refiere. No solo es su conocimiento, sino también su compromiso académico, esa vocación de servicio que los caracteriza y una calidad humana que va más allá de lo profesional. Son esos valores los que, ‘a la larga’, garantizan que la atención geriátrica se centre en la dignidad y el bienestar de los adultos mayores, una misión que en nuestro país es más que necesaria y urgente.
Y como no podía faltar un momento de pura emoción, durante la ceremonia también se hizo un homenaje póstumo a un ‘caballote’ de la geriatría dominicana, el doctor Tabaré Rafael de los Santos Báez. La entidad reconoció su tremenda trayectoria y la huella imborrable que dejó. Su legado, ‘dicen por ahí’, sigue vigente y es una inspiración para esas nuevas generaciones de ‘tigueres’ de la medicina que le están echando ganas a la geriatría.
El doctor Jhonatan Abreu, presidente de Sodoge, ‘se fajó’ con unas palabras que resonaron en el salón. Destacó la importancia de honrar a quienes han hecho crecer la especialidad y han servido de ejemplo. No es solo un homenaje profesional, ‘según él mismo dijo’, es un reconocimiento a décadas de entrega, de conocimiento compartido, de enseñanza y de una humanidad que no tiene precio. Para Sodoge, es un privilegio poder honrar a los que han puesto los cimientos de la geriatría dominicana y cuyo ejemplo ‘seguirá guiando a los que vienen subiendo’.
Este XII Congreso de Geriatría no solo fue un ‘coro’ de celebración, sino también una reafirmación del compromiso de Sodoge con la actualización científica, la educación médica continua y el fortalecimiento de la atención especializada para las personas adultas mayores en la República Dominicana. Es una muestra clara de que el país está consciente de la necesidad de cuidar a los que tanto nos han dado.
Al entregar este prestigioso galardón, Sodoge no solo honró el pasado de la geriatría, sino que también reconoció el presente brillante de estos profesionales y, lo más ‘jevi’ de todo, proyectó el futuro de una especialidad que es cada vez más vital. Con nuestra población envejeciendo a ‘pasos agigantados’, la figura del geriatra se vuelve indispensable para garantizar una vida digna y plena para nuestros abuelos y abuelas. Es una ‘vaina’ de suma importancia que la sociedad dominicana esté dando pasos firmes en esta dirección.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



