¡Atención, fanaticada del buen béisbol! Lo que se vivió anoche en el diamante fue una ‘vainaaaa’ de las grandes, un verdadero partido para los libros. Los Orioles de Baltimore le metieron un ‘corillo’ a los Mets de Nueva York, venciéndolos 7-5 en 11 entradas de pura adrenalina. Y prepárense porque la cosa se puso caliente gracias a un par de ‘tigueres’ que hicieron de las suyas: Pete Alonso con su jonrón 300 para empatar la ‘chercha’, y Coby Mayo con un batazo de esos que te ponen el corazón ‘a mil’, un jonrón dentro del parque que selló la victoria. Esto fue una verdadera Victoria de Infarto para los Orioles, que demostraron que tienen con qué.
Hablemos del ‘animal’ de Pete Alonso, quien, según la noticia, no solo disparó el jonrón número 300 de su carrera, sino que lo hizo contra su antiguo equipo, los Mets, para empatar el juego en la novena. ¡Qué clase de ‘swing’ se tiró! Este batazo de 414 pies ante Kodai Senga dejó a la fanaticada con los pelos de punta. Para Alonso, quien, de acuerdo al reporte, acumuló un récord de 264 cuadrangulares con los Mets antes de unirse a los Orioles el pasado diciembre, este cuadrangular no fue solo un hito personal, sino una declaración de intenciones en un momento crítico del partido.
Pero la cosa no paró ahí, mi gente. La undécima entrada nos trajo el ‘plato fuerte’ de la noche de la mano de Coby Mayo. Rompiendo el empate 4-4, Mayo conectó un lanzamiento ‘0-2’ de Jonathan Pintaro, un batazo largo al jardín central que, ‘asegún’ el reporte, rozó el guante del novato A.J. Ewing. La pelota se alejó del jardinero y le permitió a Mayo completar un jonrón dentro del parque de tres carreras, anotando de pie y desatando la locura en el dogout de Baltimore. ¡Eso sí que es tener ‘colmillo’ y aprovechar la oportunidad, una jugada que le dio el ‘guille’ a los Orioles!
La victoria no fue solo cosa de Alonso y Mayo. Los Orioles también vieron a Christian Encarnacion-Strand y Jeremiah Jackson volarse la barda, sumando puntos cruciales para su equipo. Este triunfo, según la noticia, mantuvo a los Orioles (con un récord de 74-78) a solo tres juegos de Cleveland por el último puesto de playoffs en la Liga Americana. Cada partido cuenta un viaje y esta victoria dramática les da un empuje ‘jevi’ en su carrera por la postemporada.
Del otro lado de la moneda, los Mets también metieron su ‘pique’. La novena entrada vio a Kodai Senga desperdiciar su primer salvamento de la temporada en ocho oportunidades, una ‘vaina’ que seguro no le gustó nada a su equipo. En la décima, los equipos intercambiaron carreras: Encarnacion-Strand anotó para los Orioles con un lanzamiento descontrolado, y Marcus Semien conectó un doble impulsor para los Mets. Pero al final, el ‘tigueraje’ de Mayo inclinó la balanza a favor de Baltimore, dejando a Jonathan Pintaro (2-2) con la derrota y dándole la victoria a Alex Hoppe (1-1), mientras que Andrew Kittredge se apuntaba su décimo salvamento. ¡Un final de partido para no olvidar!
Este tipo de partidos, donde cada ‘swing’ y cada lanzamiento pueden cambiar el destino de un equipo, son los que hacen que el béisbol sea tan bacano aquí y en cualquier parte del mundo. La determinación y la capacidad de reaccionar bajo presión son cualidades que definen a los grandes equipos, y anoche, los Orioles sacaron a relucir ese ‘flow’ que tanto nos gusta ver en el terreno de juego. Sin duda, un encuentro que pasará a la historia reciente por su dramatismo y las actuaciones individuales estelares.
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