En un suceso que ha conmocionado a la provincia Santo Domingo, específicamente en la autopista de San Isidro con la calle Italia, el ‘tigueraje’ de un cabo de la Policía Nacional, según la noticia, ha dejado un hombre fallecido y una mujer herida. El incidente, ocurrido el pasado 1 de septiembre, culminó con el trágico deceso de Joel Amador, de 34 años, quien recibió un ‘tiro mortal’ en el cuello, según el relato de sus parientes.
La hermana de la víctima, Elsa Pérez Amador, explicó a los medios que el cabo Andrés Miguel Montero Montero habría cruzado un semáforo en rojo, impactando a Aristomeli Jiménez, de 49 años. Este irresponsable actuar provocó que varios motoristas, entre ellos Joel, quien trabajaba como delivery para un minimarket, persiguieran al agente para exigirle que asumiera su responsabilidad, ya que la señora se encontraba inconsciente y requería auxilio de una vez.
El relato de Elsa detalla cómo la situación escaló de lo más bien a un verdadero relajo con consecuencias fatales. Cuando el agente intentaba escapar en su motocicleta, la cadena se le salió, dejándolo varado. Desesperado, el cabo, con pistola en mano, desmontó a un chofer de carro público y se montó en el vehículo, con todo y pasajeros, chocando nuevamente mientras intentaba huir de la escena del atropello inicial.
La tragedia se consumó cuando el cabo Montero, al verse acorralado cerca de un cuartel móvil, divisó a Joel Amador. Fue en ese momento que, supuestamente, el agente le espetó a Joel la frase ‘por chivato’ antes de dispararle directamente en el cuello. Un ‘cuento’ de horror que refleja la percepción de abuso de poder y la impunidad que a veces se siente en la calle.
Joel Amador, un joven descrito por su hermana como alegre, maravilloso y un buen pariente siempre pendiente de todos, luchó por su vida durante siete días en cuidados intensivos. Lamentablemente, no pudo sobrevivir al impacto, dejando en la orfandad a un niño de seis años. Elsa Pérez Amador ha hecho un llamado desesperado pidiendo justicia, exigiendo una condena de 40 años para el cabo, argumentando que quien choca a una persona debe hacerse responsable y no causar más daño.
Por su parte, la señora Aristomeli Jiménez también dio su testimonio, corroborando que fue atropellada por el cabo cuando intentaba cruzar la calle y que este no se detuvo, lo que motivó la persecución por parte de las personas presentes. Producto del impacto, la víctima sufrió heridas en el tórax, la cabeza y un ojo, y según el reporte, aún intenta recuperarse de las lesiones y los dolores persisten, evidenciando la gravedad del suceso.
En cuanto a las medidas legales, la Fiscalía de Santo Domingo Este actuó de una vez. El pasado 11 de septiembre, dictó tres meses de prisión preventiva como medida de coerción contra el cabo Andrés Miguel Montero Montero. La próxima audiencia de este caso que ha puesto la capital de cabeza está pautada para inicios de diciembre, y la comunidad espera que se haga justicia con la seriedad que amerita una vaina tan delicada.
Este caso pone de manifiesto la importancia de la rendición de cuentas dentro de las instituciones del orden y la necesidad de que los agentes actúen siempre con apego a la ley, sin importar la situación. La ciudadanía dominicana clama por seguridad y por una justicia que responda con firmeza ante actos de esta naturaleza, que socavan la confianza en quienes deben protegernos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



