La República Dominicana está en el ojo del huracán (pero de los buenos, klk) con el cacao. Según las proyecciones de la Comisión Nacional de Cacao, el país podría alcanzar una producción récord de más de 100 mil toneladas, de las cuales más de 92 mil se destinarían a la exportación para el cierre del año cacaotero actual. ¡Imagínense ustedes, un nivel que no se ha visto desde que se empezó a cultivar este producto por allá en el siglo XVI! Este logro, si se concreta, posicionaría nuestro ‘Cacao Dominicano’ en un lugar histórico a nivel mundial.
Sin embargo, para que esta ‘vaina’ no se nos aplaque y para asegurar que la producción de cacao siga creciendo como la espuma, la noticia nos dice que es crucial preparar los viveros y arrancar un proceso serio de renovación de las plantaciones. Hay que ‘meter mano’ a las matas viejas, que tienen más de 60 años, y sustituirlas de forma gradual. Es un compromiso que, de acuerdo al reporte, es inevitable si queremos mantener el ritmo y la calidad que nos caracteriza.
Víctor Hidalgo, quien se desempeña como director de la Comisión Nacional de Cacao según el reporte, destacó que estas cifras alentadoras se sustentan en una vasta área de plantación de alrededor de 2.75 millones de tareas, con una productividad promedio que ronda entre las 55 y 60 libras por tarea. A pesar de que por años nos mantuvimos en unas 72,000 toneladas, las estadísticas recientes muestran un ‘subidón’ importante en la producción, lo cual es de celebrar, pero también nos pone los pies en la tierra sobre el esfuerzo continuo.
Entre los años 2021-2022 y 2024-2025, la producción promedió unas 74,733 toneladas, con exportaciones que llegaron a 71,906 toneladas. Hubo un pico bacano en 2021-2022 con 88,655 toneladas, aunque en 2022-2023 se vio una baja a 65,000 toneladas. Hidalgo explicó que esa diferencia entre lo que se produce y lo que se exporta se debe, en parte, al impacto del huracán Fiona y a la metodología del año cacaotero, que va de octubre a septiembre, a diferencia del año calendario, para así contemplar las dos cosechas principales.
El aumento reciente en la producción no es casualidad; se atribuye a una mayor atención de los productores a sus siembras, lo cual es ‘jevi’. Factores como los buenos niveles de lluvia, precios favorables en el mercado y una mayor inversión por parte de los agricultores en sus plantaciones han sido determinantes. La noticia incluso señala un incremento en la demanda de fertilizantes, lo que indica que el ‘tigueraje’ de los cacaocultores le está poniendo ‘corazón’ a la cosa.
En cuanto a los precios, el cacao tuvo un ‘boom’ el año pasado, con valores excepcionales de entre 8,000 y 8,400 dólares por tonelada métrica, llegando a picos de 12,000 a 12,500 dólares. Para el período actual, aunque ha habido un descenso y un comportamiento de subidas y bajadas, el precio no ha bajado de los 4,500 dólares ni ha superado los 6,200, manteniendo un promedio de unos 4,900 dólares. Esta estabilidad, aunque menor, sigue siendo un aliciente para la inversión.
Es importante destacar que, de toda la producción nacional, entre un 4% y un 6% se procesa en la industria local, lo que demuestra un potencial de valor agregado que se podría explotar aún más. Sin embargo, la cantidad de productores ha disminuido, de unos 42,000 que se hablaban antes, ahora el Registro Nacional de Agricultores (Renagro) registra cerca de 38,000. Esta reducción se debe, según el reporte, a la consolidación de fincas y a que algunos productores han optado por eliminar áreas de producción.
Desde hace años, la Comisión Nacional de Cacao trabaja en un proyecto de renovación ambicioso, que es vital, ya que más del 60 por ciento de las plantaciones del país están viejas. Este proyecto busca beneficiar a unos 12 mil productores, con un financiamiento de un organismo internacional, y se enfocará en zonas clave como la región Este, Monte Plata, San Francisco de Macorís y Nagua, donde hay un ‘montón’ de plantaciones que necesitan un ‘rejuvenecimiento’ urgente.
Lamentablemente, este proyecto tan importante lleva un año de retraso. Se nos ha ’empantanado’ por cambios técnicos y luego pasó al Ministerio de Hacienda, donde permanece desde marzo sin avanzar al Congreso Nacional. Víctor Hidalgo ha estado en conversaciones con el Gobierno, con la esperanza de que este proyecto se agilice y pueda ser aprobado ‘de una vez’ para que nuestros productores puedan seguir cosechando éxitos y manteniendo el buen nombre del cacao dominicano.
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