El reciente concierto de Ramón Orlando en el Estadio Olímpico, una celebración por sus 50 años de carrera musical, ha desatado un verdadero ‘coro’ en el país, no solo por la majestuosidad del espectáculo, sino por la persistente interrogante sobre quiénes fueron los verdaderos patrocinadores detrás de esta ‘vaina’. Según la noticia, Ramón Orlando agradeció efusivamente al presidente Luis Abinader, al ministro de Deportes Kelvin Cruz y a Luisín Mejía, señalándolos como piezas clave para que esta gran fiesta musical se hiciera realidad. Sin embargo, este agradecimiento reavivó el debate sobre los apoyos económicos y logísticos, dejando a muchos con la pregunta de ¿quién puso los ‘chelitos’ para semejante montaje?
Lo curioso del caso es que este reconocimiento público choca de frente con las declaraciones previas del maestro. Antes del concierto, Ramón Orlando había expresado su desilusión por la falta de apoyo estatal. En una entrevista allá por el 22 de agosto con ERM Digital, el artista mencionó que el Ministerio de Turismo había aportado ‘algo’, pero sin especificar la cuantía, dejando en el aire la expectativa de un posible respaldo de Banreservas, que al final, según sus palabras, no se concretó. Esto puso a la gente a pensar de una vez si el apoyo que se veía al final era tan genuino como el artista siempre lo esperó o si las cosas cambiaron a última hora.
La situación con Banreservas se puso aún más ‘jevi’ el 7 de septiembre. En su participación en ‘El Show de Raymond y Miguel’, Ramón Orlando no se anduvo con ‘rodeos’ y afirmó que el banco estatal no solo no había patrocinado su concierto, sino que, según sus alegatos, habría destinado un millón de dólares a un espectáculo del reconocido artista Ricky Martin. Es importante recalcar que esta cifra de un millón de dólares fue una afirmación del artista y no hay documentación pública que la respalde, lo que añade más ‘candela’ a la discusión sobre el manejo de los fondos y los apoyos a los artistas locales versus los internacionales.
Asegún el propio Ramón Orlando, la producción de su concierto en el Olímpico alcanzó una cifra ‘un viaje de’ alta, estimada en unos RD$60 millones. Esto contrasta ‘de una vez’ con su cálculo inicial, que proyectaba el costo en unos ‘míseros’ RD$4 millones. La magnitud del montaje, con cerca de 70 figuras de la música dominicana y una duración de ocho horas, sin duda implicó un gasto significativo, lo que hace que la búsqueda del patrocinador principal se convierta en una especie de ‘tigueraje’ para el que le gusta saber el ‘klk’ financiero.
Hasta la fecha, el único aporte público con una cantidad específica que ha salido a la luz es una contratación de la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) por RD$150,000. Este monto, destinado a una campaña publicitaria institucional vinculada al evento, representa apenas un ‘poquito’ del 0.25 % de los RD$60 millones de producción que mencionó el artista. Esto, por sí solo, no cuadra con la idea de que el mayor patrocinio provino del Estado, y deja a muchos preguntándose dónde está la ‘guagua’ de los fondos importantes.
El Ministerio de Cultura, otra entidad que se esperaría apoyar este tipo de eventos, tuvo una participación un tanto ‘chula’ o, para decirlo mejor, curiosa. La noche del concierto de Ramón Orlando, el ministro Roberto Ángel Salcedo, según el reporte, estaba junto a la vicepresidenta Raquel Peña en la inauguración de la Feria Internacional del Libro. No hay registros públicos que confirmen su asistencia posterior al concierto. Casi 24 horas después, Cultura publicó un ‘¡Felicidades, maestro Ramón Orlando!’ en Instagram, lo que generó un ‘viaje’ de comentarios y cuestionamientos, como el del productor cinematográfico Rafael Taveras Team, quien señaló la supuesta negación de apoyo del ministerio, aunque su opinión no es prueba contundente de tal negación. Lo cierto es que Ramón Orlando no mencionó al ministro de Cultura en sus agradecimientos.
La verdad es que, a pesar de la celebración ‘bacana’ de sus cinco décadas en la música, la pregunta del millón sigue en el aire: ¿qué institución estatal hizo el mayor aporte y cuánto fue? Más allá de los RD$150,000 de ONDA y el “algo” del Ministerio de Turismo, no hay una cifra concreta que ponga punto final a esta historia. El concierto fue una joya para la identidad nacional, sí, pero la ‘vaina’ de los números sigue siendo un misterio que nos tiene a todos con la ‘intriga’.
Finalmente, este evento ‘de pura cepa dominicana’ reunió a unas 70 luminarias de la música local, extendiéndose por unas ocho horas, un verdadero maratón de ritmo y alegría que sirvió como un reconocimiento justo a la trayectoria de Ramón Orlando. A pesar de todas las incógnitas financieras, el espectáculo fue un éxito rotundo en lo artístico, celebrando la rica herencia musical del país y la contribución invaluable de un maestro que ha dejado huella en varias generaciones. Una ‘chercha’ que quedará en la memoria, con su toque de misterio, como buena vaina dominicana.
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