¡Qué ‘vaina’ más trascendental se dio en la televisión estadounidense allá por el 22 de noviembre de 1968! El beso entre el Capitán Kirk y la Teniente Uhura en ‘Star Trek’, transmitido por la NBC, no fue un beso cualquiera; fue un verdadero hito televisivo. Según la noticia, este momento se recuerda como uno de los primeros besos interraciales entre personajes protagónicos en una serie gringa, marcando un antes y un después en la pantalla chica. Para que la gente sepa, este ‘bochinche’ de beso se dio bajo la influencia de unos alienígenas con poderes telepáticos, que estaban manipulando a los personajes, lo que le añade un toque más ‘chulo’ a la historia.
La producción de aquel episodio no fue un ‘jangueo’ cualquiera. La tensión era palpable, ya que existía un gran temor de que las cadenas de televisión locales, especialmente las de los estados del sur, se negaran a transmitir un episodio con semejante escena. Los censores de la NBC, con su ‘tigueraje’ habitual, intentaron que se grabara una versión alternativa, sin beso, para evitar posibles problemas. Pero el reconocido actor William Shatner, quien interpretaba a Kirk, se puso ‘duro’ y boicoteó esa propuesta, asegurándose de que la escena original, con el beso, fuera la única opción, ¡eso sí que fue tener ‘corazón’!
Además del beso, en ese mismo episodio, el Capitán Kirk soltó una frase que resonó con fuerza: ‘De donde vengo, el tamaño, la forma o el color no importan’. Esto no era poca cosa para la época, un mensaje de inclusión y diversidad que, según la noticia, Star Trek siempre buscó promover, adelantándose a su tiempo y ofreciendo una visión del futuro donde estas diferencias ya no representaban una barrera, ¡un ‘bacano’ de mensaje, sin duda!
La historia de este beso tiene otro capítulo ‘jevi’ que casi impide que sucediera. Nichelle Nichols, la talentosa actriz afroamericana que daba vida a Uhura, estuvo a punto de dejar la serie en 1966, después de la primera temporada. Ella, con su pasión por el teatro musical, quería irse a Broadway, sintiendo que su vocación la llamaba a las tablas. La serie estuvo a punto de perder a un personaje icónico y, con ello, la oportunidad de este histórico momento.
Pero, ¡ahí es que viene lo bueno! El conocido líder de los derechos civiles, Martin Luther King Jr., jugó un papel crucial para que Nichols se quedara. Durante una fiesta para recaudar fondos en Beverly Hills, le explicó la inmensa importancia de su personaje. Según la noticia, King le confesó que ‘Star Trek’ era la única serie que él y su esposa permitían que sus hijos vieran más allá de su hora habitual de dormir, por lo que representaba.
King, de una vez, le dejó claro a Nichols que no podía abandonar la serie. Le dijo: ‘En ella, por primera vez, somos vistos cada día en televisión como debe ser: como personas inteligentes, de calidad y bellas que pueden viajar al espacio’. Este fue un argumento de peso que, sin duda, la convenció de la trascendencia de su rol, no solo como actriz, sino como un símbolo de empoderamiento y representación para la comunidad afroamericana, ¡una ‘chercha’ de responsabilidad!
El legado de este beso y de la persistencia de los involucrados es un recordatorio poderoso de cómo la televisión puede ir más allá del entretenimiento. Este ‘momento’ no solo rompió barreras en la ficción, sino que también tuvo un impacto significativo en la conversación social de aquel entonces y sentó un precedente para una mayor diversidad en los medios, demostrando que un simple beso puede mover ‘un viaje’ de cosas. Es una ‘vaina’ que todavía hoy se celebra y nos hace reflexionar.
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