¡Uff, mi gente! La noticia que nos ha caído como un ‘coco’ en el patio digital es que Getty Images, esa empresa que por años ha sido la meca de las fotos y videos de archivo, anunció que se acogerá al Capítulo 11 de la ley de quiebras en los Estados Unidos. Así como lo oye, la ‘vaina’ está fuerte y, según el reporte, la inteligencia artificial generativa ha jugado un papel fundamental, dejando claro que nadie está a salvo de los cambios bruscos. La keyword “Getty Images” resalta aquí, marcando el camino de esta historia.
De acuerdo al comunicado del 12 de octubre, Getty Images fue, por más de tres décadas, una fuente confiable y un negocio exitoso. Sin embargo, las condiciones del mercado dieron un giro brutal. Aunque pactó con sus acreedores y cuenta con apoyo financiero de la familia Getty y Koch Equity Development, la compañía ha tenido que salir de la bolsa, cancelando sus acciones. Su capitalización se desplomó un 98.58% este año, de 11,000 millones de dólares en 2022 a solo 8 millones. Los problemas financieros se acumularon ‘un viaje’: en enero de 2025, la fusión con Shutterstock por 3,700 millones se fue al ‘zaperoco’ por problemas con reguladores británicos, obligando a Getty a reembolsar 628.4 millones de bonos. Para el 30 de junio, a pesar de reportar 2,100 millones, la liquidez estaba por el ‘suelo’ debido a litigios y la ruptura de la operación.
Según la noticia, Getty no echó la culpa directa a la IA, pero el ‘tigueraje’ de la inteligencia artificial cambió las reglas ‘de una vez’. Su propia herramienta de IA generativa no frenó la facilidad para crear imágenes o quitar marcas de agua con IA, lo que ‘cojeara’ una pata de su negocio. La empresa, en un inicio, demandó a Stability AI en enero de 2023, pero esa demanda no prosperó. Tras el revés legal, Getty Images tuvo que ‘poner los pies en la tierra’ y empezó a ‘cuadrarse’ con la nueva realidad, cerrando acuerdos con servicios de IA como Perplexity y OpenAI en junio, aunque con condiciones que, al parecer, excluían el entrenamiento de modelos. Estos movimientos muestran un intento de adaptación, aunque a regañadientes, a un ecosistema donde la IA es un actor principal.
En contraste, tenemos el ejemplo ‘bacano’ de Magnific, antes Freepik. Esta empresa, alternativa a Getty, ‘se las olió’ en 2024: en vez de competir, se montó en la ola. Compró la startup murciana Magnific, especializada en IA generativa, y en abril de este año, Freepik se renombró como Magnific, transformándose en una plataforma que agrupa modelos de terceros como ChatGPT. Este cambio estratégico les permitió pasar de rivalizar con Getty a mirar de tú a tú a gigantes como Adobe, demostrando que ‘cambiar a tiempo salva la vida’ en este mundo digital tan ‘jevi’.
La historia de Getty Images es un ‘jalón de orejas’ para cualquier empresa que se aferre a modelos de negocio pasados. El ‘tigueraje’ de la innovación no espera por nadie, y si uno no se adapta ‘de una vez’, la realidad te ‘da un boche’ y te saca del juego. ¡Así que a ponerse las pilas!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




