En un movimiento que ha dejado a más de uno con la boca abierta, el Hospital Pediátrico Dr. Robert Reid Cabral ha logrado un hito financiero ‘bacano’: reducir su deuda institucional de unos impresionantes RD$235 millones en 2023 a tan solo RD$41 millones en 2026. Según la noticia, la directora Mabel Jones, informó este viernes sobre este tremendo ‘palo’ durante la tercera Jornada Científica de la institución, demostrando que con buena gestión, se puede echar pa’lante cualquier ‘vaina’ por más complicada que parezca.
Esta reducción de RD$194 millones en tres años es una ‘chercha’ significativa para cualquier entidad pública en el país. Una deuda millonaria de tal magnitud suele ahogar la operatividad, afectando la compra de insumos, el mantenimiento de equipos y, en última instancia, la calidad del servicio a los pacientes. Este ‘tumbazón’ de deuda no solo alivia la carga financiera, sino que también libera recursos vitales para seguir fortaleciendo la atención pediátrica, que es la razón de ser de este importante centro hospitalario.
La gestión de la directora Jones y su equipo no se limitó a sanear las finanzas. La noticia destaca una serie de intervenciones cruciales en la infraestructura que han puesto al hospital al ‘día’. Se mencionan mejoras en áreas clave como facturación, la toma de muestras, la cocina, el comedor y hasta el lobby, lo que sin duda impacta positivamente la experiencia de los pacientes y sus familiares, que ya es bastante difícil cuando uno anda con un ‘muchacho’ enfermo.
Además de estas mejoras, el hospital también se ha ‘montado’ en la modernización con la instalación de dos elevadores nuevos, un detalle no menor para la eficiencia interna. Pero la ‘cosa’ no para ahí, pues también habilitaron espacios nuevos para servicios de infusión, atención de la salud mental (¡qué bien que le pongan ojo a eso!) y cuidados posquirúrgicos, lo que amplía la capacidad de respuesta y la especialización del centro.
Otro indicador que resalta la gestión, según el reporte, es la puntuación del hospital en el cumplimiento del Plan Operativo Anual (POA), que pasó de 70 puntos en 2023 a un impresionante 98 puntos. Este salto no es un simple número, es una muestra del ‘tigueraje’ y el compromiso del personal que se ha ‘fajado’ en la planificación, el seguimiento y la ejecución de las metas. Es una señal clara de que, con un equipo enfocado, las cosas se pueden hacer de lo más bien.
La tercera Jornada Científica 2026, donde se presentó este informe, también fue un espacio ‘jevi’ de aprendizaje y reconocimiento. Durante las sesiones, se abordaron temas súper importantes como el trauma craneoencefálico infantil, la enfermedad de Hirschsprung, y otras patologías quirúrgicas en recién nacidos, además de tópicos sobre la humanización de los servicios de salud. Es fundamental que nuestros profesionales se mantengan actualizados, y que el hospital reconozca la trayectoria de aquellos médicos que se la ‘comieron’ aportando a la medicina infantil dominicana.
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