La Salud Mental en la República Dominicana ha pasado de ser un tema ‘tabú’ a un ‘KlK’ que está en boca de todos, en la agenda pública. Si bien el Estado ha comenzado a articular iniciativas para ampliar la ayuda y atención gratuita, la verdad es que, según los especialistas, la respuesta actual es insuficiente, ¡la cosa no está ‘de lo más bien’!
Una de las barreras más grandes, según la noticia, es la económica. Los tratamientos privados salen carísimos y la cobertura de la seguridad social es limitada, dejando a ‘un viaje de’ gente sin acceso. El psiquiatra y psicoterapeuta José Dunker, en el panel RD Debate, dejó claro que el problema no es de estigma hoy día, sino de plata: ‘El problema es que cobramos cinco mil, ocho mil pesos por una consulta y eso cierra la puerta. Eso no es estigma, eso es inaccesibilidad’. ¡Una verdadera ‘vainita’ que hay que resolver de una vez!
Las cifras no mienten y evidencian la magnitud del problema. Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en 2024 se registraron 65,078 episodios de trastornos mentales y de la conducta, con un 42.1% correspondiente a crisis de ansiedad y un 33.3% a depresión. Para enero de 2026, el Ministerio de Salud Pública informó que más de 500,000 personas vivían con depresión en el país. Además, de unos 1,700 Centros de Primer Nivel de Atención, solo 24 ofrecían servicios de psicología, un escuálido 1.4%, lo que es un ‘relajo’ a la hora de acercar la atención profesional a las comunidades.
A pesar de estas deficiencias, el clamor de la población se hace sentir. El Servicio Nacional de Salud (SNS) reportó que entre enero y septiembre de 2025, se registraron 247,687 consultas externas de salud mental en la red pública, un aumento significativo con respecto a 2024. Esto demuestra que la gente está más consciente y busca ayuda. Inclusive, los recursos humanos también han ido en aumento, con los psiquiatras pasando de 136 en 2020 a 168 en 2026, y los psicólogos de 673 a 1,119 en el mismo período. ¡Un paso ‘chulo’ que es digno de mencionar!
La respuesta estatal no se ha quedado completamente de brazos cruzados. Se ha visto el fortalecimiento de líneas telefónicas de asistencia en crisis, gracias a la colaboración entre el Ministerio de Salud Pública (MISPAS) y la OGTIC. La estrategia ‘Tenemos más tiempo para escucharte’ ha permitido extender los horarios para ofrecer intervención psicológica primaria gratuita. Aunque esto es positivo, el psicólogo y psicoterapeuta Noel de la Rosa señala que la prevención debe abordarse desde otra perspectiva y comenzar, sobre todo, desde la niñez.
La inversión en salud mental sigue siendo una deuda pendiente crucial. Según la noticia, en 2023 el gasto público era inferior al 1% del presupuesto general de salud, una proporción que deja mucho que desear. Si bien en octubre de 2024 el MISPAS anunció un incremento del 300% en los recursos asignados, el Plan Estratégico de Salud Mental 2026-2030 establece como meta elevar esa inversión hasta alcanzar el 5% del presupuesto nacional. Es evidente que, aunque se han dado algunos pasos, todavía nos falta ‘un viaje de’ trecho para asegurar el bienestar mental de todos los dominicanos.
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