Desde los salones de Santo Domingo, nos llega una noticia que está de lo más ‘bacana’ y que sin duda alguna dibuja una sonrisa en el rostro de cada dominicano. La doctora Milagros Ortiz Bosch, directora general de Ética e Integridad Gubernamental, ha puesto de manifiesto un avance significativo en la transparencia y el manejo financiero de los hospitales que forman parte de la Red Pública de Salud. Según sus declaraciones, un impresionante número de 111 establecimientos sanitarios están actualmente libres de deudas, un hito que demuestra un cambio rotundo en la administración de nuestros recursos de salud.
Este saneamiento financiero es un verdadero ‘palo’ que nos hace vislumbrar un futuro más prometedor para la atención médica en el país. Ortiz Bosch, durante un acto donde también estuvo presente el presidente Luis Abinader, no escatimó en elogios para la gestión del doctor Julio Landrón al frente del Servicio Nacional de Salud (SNS). Es que la reducción de las deudas en nuestros hospitales significa, según la noticia, un paso gigante hacia una administración más eficiente y efectiva, algo que el pueblo dominicano viene anhelando por un ‘buen rato’. Los hospitales libres de deuda no son solo un número; son la promesa de un servicio de salud más robusto.
Resulta que esta ‘vaina’ de la autonomía económica y el manejo financiero propio para los hospitales no es algo sacado de la manga. La funcionaria recordó que tanto la Ley General de Salud como la Ley que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social ya contemplaban este modelo de gestión. Lo ‘chulo’ es que, de acuerdo al reporte, ahora es que se está materializando ese sueño de tener una administración que garantice una mejor prestación de los servicios a la ciudadanía, dejando atrás esa imagen de centros de salud que siempre estaban en ‘apuros’ económicos.
Que 111 hospitales públicos no tengan deudas, como dice la doctora Ortiz Bosch, es un testimonio clarísimo de una nueva visión administrativa. Esta visión está fundamentada en el orden financiero, una transparencia que ‘da gusto’ y, sobre todo, un uso adecuado de los recursos que son de todos los dominicanos. Esto no es poca cosa; es un ‘paso alante’ que promete que el ‘tigueraje’ de nuestra gente podrá gozar de una salud con menos trabas y más facilidades, tal y como se lo merecen.
Además, estos resultados son parte de un proceso de transformación institucional más amplio. Se busca una gestión pública más organizada, mucho más responsable y, lo más importante, cercana a las necesidades de la población. Esto significa que ya no estamos hablando solo de números en rojo o azul, sino de un sistema de salud que realmente escucha y responde a lo que la gente necesita para vivir una vida digna y saludable. Es una ‘chercha’ ver cómo se trabaja para que el servicio sea ‘de primera’.
Por su parte, el director ejecutivo del SNS, doctor Julio Landrón, también enfatizó la importancia capital de la transparencia en el manejo de los fondos y el fortalecimiento de la gestión administrativa hospitalaria. Para él, estos son los ejes centrales para asegurar que nuestros centros de salud tengan los recursos suficientes y necesarios para brindar servicios oportunos y de calidad. El doctor Landrón manifestó su visión de ir “rumbo a una Red Pública de Salud autosostenible, que cumpla con todos los procesos y normativas de contratación pública y cuya gestión se caracterice por la transparencia”.
Este avance en el saneamiento financiero de los hospitales representa un empuje vital para la sostenibilidad de toda la Red Pública de Salud. Permite una planificación de gastos más coherente, asegura el cumplimiento de los compromisos económicos y, lo más importante, potencia la capacidad de respuesta de los hospitales en beneficio directo de los usuarios. Es una noticia que nos llena de esperanza y nos hace pensar que, ‘asegún’ las cosas van, la salud de nuestro pueblo ‘está de lo más bien encaminada’.
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