Santiago de los Caballeros ha sido el escenario de una ‘vaina’ de lo más chula este fin de semana, con la sexta edición del Festival del Chocolate Dominicano. Celebrado en Ágora Santiago Center, este evento reúne a casi veinte empresas que, con un entusiasmo contagioso, exhiben sus exquisitos chocolates artesanales, bebidas y otros derivados del cacao. Es un coro de emprendedores que no solo buscan ampliar la comercialización de sus productos, sino también demostrar el inmenso potencial de transformación de esta materia prima, un pilar fundamental de nuestra exportación agrícola.
Según la noticia, el propósito detrás de este festival, que ya lleva seis años marcando la pauta, es dar a conocer las cualidades únicas de nuestro cacao nacional y, sobre todo, destacar los avances que se han logrado en el país durante los últimos quince años en cuanto a su procesamiento. Sésar Rodríguez, director del Consorcio Ambiental Dominicano (CAD), ha sido clave en esta iniciativa, enfatizando cómo el evento ha servido de plataforma para que el ‘tigueraje’ de nuestros productores muestre su calidad al mundo.
El festival resalta, de manera ‘bacana’, la dedicación de empresas familiares y artesanales que ya han cosechado reconocimientos internacionales por la calidad de sus productos. La verdad es que da gusto ver cómo el chocolate dominicano está rompiendo esquemas, y que algunas de estas empresas ya estén exportando sus chocolates terminados, poniendo el nombre de Quisqueya en alto a nivel global. ¡Eso es darle valor agregado a lo nuestro!
Una característica bien ‘jevi’ de la muestra es la identificación del origen del cacao, lo que permite a los consumidores saber de qué zona del país viene la tableta que tienen en las manos. Esto le añade un valor especial a cada mordisco, conectando directamente al público con la tierra. Imagínate el sabor de Altamira, Puerto Plata, con una empresa que, de acuerdo al reporte, es representada por Elizabeth Silverio Parra, y que presenta desde chocolates con 70% de cacao hasta opciones con leche, sin leche y hasta vinos tropicales.
Silverio Parra destacó que la fábrica en Altamira no solo produce delicias, sino que también es un soporte económico fundamental para las familias de la comunidad. Es esa la ‘vaina’ que mueve, ver cómo el cacao, además de ser rico, es una fuente de sustento y desarrollo para nuestra gente. Víctor Sued, director regional norte del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), recalcó la importancia de apoyar estos emprendimientos para que no solo vendamos la materia prima, sino que desarrollemos el producto terminado, generando más riqueza aquí mismo.
Claro que sí, como todo en la vida, hay sus desafíos. Sésar Rodríguez del CAD mencionó que el acceso a financiamiento sigue siendo una necesidad imperante para los microempresarios que buscan crecer, adquirir mejores equipos y alcanzar nuevos mercados. Sin embargo, no todo es negocio; Rodríguez también subrayó la relación vital entre el cultivo del cacao y la conservación del medio ambiente, destacando su potencial para proteger nuestra biodiversidad, el agua y los suelos, un verdadero ejemplo de desarrollo sostenible. Este festival es un escaparate ‘chulo’ de todo lo bueno que se está haciendo en el patio.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



