¡Pero qué descaro, mi gente! Nos llega la noticia de un megaoperativo que le dio un giro a la cárcel La Picota en Bogotá, Colombia, la más grande de ese país. Resulta que las autoridades colombianas le cayeron de una vez y incautan teléfonos a montones, junto con un sinnúmero de equipos que, francamente, uno se pregunta cómo llegaron ahí.
Según el informe del presidente Abelardo De La Espriella, ¡imagínense ustedes la vaina! Se llevaron 582 celulares. Pero la cosa no se queda ahí: también decomisaron un viaje de 3,754 tarjetas SIM, 38 módems y, lo más sorprendente, seis antenas Starlink. Esto ya no es solo ‘tigueraje’ con un celular viejito; hablamos de tecnología que permitía a los internos conectarse con el mundo exterior. Además, se encontraron 356 armas cortopunzantes, estupefacientes y efectivo, evidenciando un centro de operaciones criminales.
El mandatario De La Espriella no se quedó callado, y de una vez soltó la directa, afirmando que ‘las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones criminales’. Para él, es inaceptable que los delincuentes sigan dando órdenes, intimidando a la gente y, para colmo, burlándose de la justicia desde la tranquilidad de sus celdas. Es una declaración que resuena con la frustración de muchos que ven cómo el crimen se organiza incluso tras las rejas.
Este operativo no es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia más amplia que, según el reporte, el presidente colombiano ha impulsado desde su toma de posesión en agosto. Su enfoque principal ha sido la seguridad nacional, metiéndole el pecho a la lucha contra los grupos criminales y el narcotráfico. Es de conocimiento público que la región enfrenta retos serios en ese renglón, y el mandatario ha estado mostrando los resultados de sus operativos militares casi a diario en las redes sociales, para que la gente vea que se está trabajando.
Lo jevi del caso es que este golpe en La Picota coincide con una ofensiva aún mayor de la Fiscalía General de Colombia contra organizaciones delincuenciales por todo el territorio. Durante los últimos 45 días, según la misma entidad, se intervinieron más de 40 bandas criminales en ciudades clave como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y varios municipios de Antioquia. Esto demuestra que el gobierno le está dando seguimiento a los casos de ‘tigueraje’ en grande, no solo a nivel local.
Producto de estas investigaciones, la Fiscalía logró capturar a 391 presuntos integrantes de estas organizaciones, asociando más de 1,300 eventos criminales y dándole respuesta a más de 1,200 víctimas. Esta batida seria impactó 12 bandas en Bogotá, 11 en Cali, nueve en Antioquia, seis en Medellín y cinco en Barranquilla. Los crímenes principales imputados incluyen homicidios, hurtos y tráfico local de estupefacientes.
En definitiva, esta intervención en La Picota y la ofensiva a nivel nacional mandan un mensaje claro: el ‘desorden’ criminal desde las cárceles tiene los días contados. Es una muestra de que, cuando se quiere, se puede poner freno a estas ‘vainas’ que tanto daño le hacen a la sociedad. La verdad es que este tipo de acciones son las que se necesitan para que la gente sienta que la justicia se está imponiendo. ¡Cero ‘chercha’ con el ‘tigueraje’! Esto es un paso importante para que el país avance en materia de seguridad. ¡Que siga el buen trabajo, klk!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




