La situación internacional con los combustibles tiene a más de uno con los nervios de punta, y no es pa’ menos. Según la noticia, el entonces ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, no andaba con rodeos: el Gobierno, por más que se esfuerce, no puede manejar solo esta ‘vaina’. Hizo un llamado claro y preciso a todos los sectores de la sociedad dominicana para que armemos un buen ‘coro’ y enfrentemos juntos la `crisis petrolera`. Es de vital importancia, según sus palabras, construir un diálogo robusto y alcanzar el mayor consenso posible frente a la incertidumbre global que nos tiene en jaque.
El desafío que tenemos al frente es tremendo, mi gente. Nadie sabe con exactitud cuánto va a durar esta ‘chercha’ de la crisis, ni las presiones económicas que esto seguirá generando en el bolsillo del ciudadano de a pie. El ‘tigueraje’ del Gobierno, de acuerdo al reporte, ha sido manejar la situación con ‘tacto’, aplicando aumentos graduales y diferenciados. Se enfocan más en la gasolina prémium y el gasoil óptimo, que son los que usan, por lo general, los que tienen más facilidades, mientras intentan ‘aguantar la flecha’ con los precios de la gasolina regular y el gasoil regular, que son los que más impactan el transporte y el costo de la vida de la mayoría.
Y es que los subsidios no son un juego de niños, klk. Díaz detalló que, desde que arrancó esta situación, los precios de los combustibles en el país han subido hasta un 23%, y eso es *con* los subsidios aplicados. Imagínense si no fuera así, ¡la cosa fuera más fea! El grueso de esos ‘cuartos’ se está yendo para el GLP, que es el combustible que usa el 40% de la población con menos recursos económicos. Este recibe un subsidio ‘heavy’, un 33%. Le siguen el gasoil regular con un 35.7%, el gasoil óptimo con 29.5%, la gasolina regular con 14.6% y la prémium con un 5.3%. Esto demuestra, según la noticia, un esfuerzo por proteger a los más vulnerables.
Quitar esos subsidios de golpe y porrazo, sería un ‘palo’ para la clase media, que ya de por sí siente la presión del día a día. El señor Díaz lo advirtió: hay que tener cuidado. Los montos de estos subsidios no son cualquier ‘peseta’; alcanzan los RD$43,000 millones acumulados hasta la fecha, con un estimado de RD$16,000 millones por semana. Es un dineral que el Gobierno ha puesto para que el impacto no sea tan ‘brutal’, especialmente con el gasoil óptimo y regular, que están siendo subsidiados con casi RD$100 por galón. ¡Eso es un ‘viaje’ de dinero! La idea, asegura Díaz, es trasladar los incrementos de forma parcial y gradual para balancear la inflación, el déficit fiscal y la economía sin desestabilizar la sociedad.
El Gobierno tiene sus prioridades claras, ‘asegún’ el funcionario. Proteger a las familias, sobre todo a las más vulnerables, es lo primero. También buscan aplicar ajustes que sean graduales y razonables, y preservar la estabilidad fiscal para que la inversión no se caiga y el empleo se mantenga firme. Es un balance delicado, pero no es la primera vez que el país se ve en un ‘aprieto’ así. Díaz recordó que República Dominicana ha salido airosa de ‘pleitos’ económicos anteriores, como las crisis de 2008 y las ‘vainas’ de los ochenta y noventa. Esos momentos difíciles, según el reporte, hasta sirvieron de base para impulsar grandes reformas estructurales. Si se pudo antes, se puede ahora, con el ‘coro’ completo.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




