Un ‘coro’ de alto nivel se armó ayer en el Club Cerro Alto, en La Vega, donde representantes del vital Sector Arrocero se vieron las caras con el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, y otros funcionarios del Gobierno. La reunión fue a puertas cerradas, sin acceso a la prensa nacional, lo que le dio un toque de confidencialidad a la ‘vaina’. La intención era clara: buscar un plan común y disipar las incertidumbres que rondan la producción de arroz en el país, especialmente tras la derogación del decreto 693-24.
Según una nota oficial enviada a los medios, el ministro Espaillat Bencosme no anduvo con rodeos y puso las cartas sobre la mesa. Garantizó que los controles para la entrada de arroz al país se mantendrán ‘igualitos’, dentro del marco legal vigente. Esto, mientras se define el rumbo de la renegociación que ha planteado el mismísimo presidente Luis Abinader. El ministro enfatizó que este proceso no será un ‘juego de adivinanza’, sino que estará acompañado de un diálogo permanente con todos los actores de la cadena arrocera, un compromiso que busca dar tranquilidad y confianza a los productores.
El ambiente, a pesar de la seriedad del tema, fue de optimismo cauteloso entre los líderes del sector. Marcos Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), junto a Juan Pablo Pérez de Aprano, y Mandy Pimentel de Adofa, coincidieron en que estos momentos demandan unidad y búsqueda de consenso. La ‘jugada’ del presidente Abinader de poner la renegociación como punto central fue vista como una ‘jevi’ oportunidad para lograr mejores condiciones para la producción y la industria arrocera nacional. Parece que se está buscando ‘echar pa’lante’ con esta situación.
La incertidumbre, ‘asegún’ la noticia, se apoderó del Sector Arrocero luego de que el Gobierno derogara el decreto 693-24. La preocupación es legítima, ya que se teme una crisis que podría poner en jaque la seguridad alimentaria de la nación y el empleo de unos 15,000 trabajadores que dependen directamente de esta actividad. ¡Imagínate tú, qué ‘vaina’! Es un tema que toca el bolsillo y la comida de mucha gente en el ‘patio’.
El arroz, en la República Dominicana, no es solo un grano; es un pilar fundamental de nuestra dieta y un motor clave de nuestra economía. Desde tiempos inmemoriales, ha sido el acompañante inseparable en cada plato dominicano, desde el ‘moro’ hasta el ‘sancocho’. Su producción y comercialización generan un ‘viaje’ de empleos directos e indirectos, y cualquier ‘bache’ en el camino de este sector tiene repercusiones significativas en la estabilidad económica y social del país. Mantener su solidez es asegurar un futuro más tranquilo para todos.
En este ‘coro’ estuvieron presentes figuras importantes como Santos Paulino, de la Reforma Agraria, y Manuel Núñez, de Afipa, quienes también recalcaron la necesidad de ‘apretar’ y trabajar juntos. Incluso el exministro de Agricultura Amílcar Romero, representando al sector de fertilizantes, valoró la apertura al diálogo y la concertación. La idea es que, a pesar de los desafíos, existe la voluntad de ‘resolver’ y que la claridad del presidente Abinader en la conducción política del proceso inspira confianza.
Las autoridades y los representantes del Sector Arrocero se declararon en sesión permanente de trabajo, lo que significa que este ‘coro’ no termina aquí. La intención es darle continuidad a las conversaciones para garantizar que el compromiso del presidente Luis Abinader con la producción nacional se traduzca en acciones concretas y un futuro más seguro para los productores. Parece que la ‘vaina’ va en serio y que se está buscando el mejor camino para todos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



