En el corazón de nuestro ‘pueblo’, la procuradora Yeni Berenice Reynoso ha tirado la alarma, revelando una vaina preocupante: más del 58% de los homicidios que nos sacuden cada día son producto de Conflictos Sociales. Esta cifra, dada a conocer durante el ‘Diálogo por la Convivencia Barrial’ de Listín Diario, no es poca cosa y nos obliga a repensar cómo estamos manejando las diferencias en el día a día, porque la verdad es que la situación está jevi.
Los datos del Ministerio Público de 2025 muestran que de las 236,783 denuncias registradas, una gran parte involucra a jóvenes menores de 35 años, lo que nos da a entender el nuevo ‘klk’ en el ‘tigueraje’ de hoy. La procuradora, con su sabiduría, resaltó cómo la edad de quienes incurren en crímenes está bajando a nivel mundial, y aquí en la República Dominicana esa realidad nos pega de cerca. Las redes sociales y un esquema de valores distinto están marcando la pauta, y eso no está de lo más bien.
Además, Yeni Berenice puso el dedo en la llaga con el tema de las amenazas. ¡Un viaje de más de 25,000 denuncias anuales! Y la vaina es que el 90% de esas amenazas son de muerte. Es penoso cómo frases como ‘yo te mato’ se han vuelto un lenguaje cotidiano, como si nada. Según los expertos en criminología, un lenguaje abusivo y violento es un preludio a la acción. Es una vaina que hay que coger en serio, porque una amenaza no atendida a tiempo, se puede convertir en una tragedia.
Lo más lamentable es que a veces la chispa que enciende el fuego son vainas tan simples y cotidianas como un pleito por un parqueo, un roce de ‘guagua’, el volumen de la música o hasta un simple gesto. Cosas que en otro contexto se arreglarían con un ‘coro’ o una conversación, aquí terminan en desgracias por la falta de diálogo razonable y por un temperamento que se ‘enfogona’ de una vez. La sociedad dominicana tiene que hacer un alto y reflexionar sobre esto.
Y la tragedia no se queda ahí. En el caso de los feminicidios, un dato que impacta es que el 23.5% de los hombres que cometen este horrendo crimen se suicida después. Esa vaina es seria. La procuradora insiste en la necesidad de un pacto de Estado contra la violencia y la criminalidad, porque esto no es solo vaina del gobierno o las instituciones de justicia, sino del ‘pueblo’ completo: iglesias, juntas de vecinos, academia y cada sector para garantizar la seguridad y la calidad de vida.
Pero, ¡espérese ahí! Hay otra vaina que nos está matando silenciosamente y es cuatro veces peor que la criminalidad: los accidentes de tránsito. Un ‘viaje de’ muertes donde más del 70% de las veces hay una motocicleta involucrada. No solo eso, sino que el 90% de los vehículos que se sustraen son motocicletas. Este es un problema que a veces se nos escapa del radar cuando hablamos de seguridad, pero sus costos en vidas humanas y económicos son altísimos y nos están afectando profundo.
La chercha de la regulación de los motoconchistas es otro tema álgido. Es un derecho trabajar de manera independiente, sí, pero no a costa de violar las reglas y poner en riesgo la seguridad colectiva. La Dirección General de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) está activa con sus operativos, pero la vainita es que la gente tiene que hacer conciencia y entender que la ley es para todos. No se puede andar por la vida como si no hubiese mañana.
Este ‘Diálogo por la Convivencia Barrial’, propulsado por Miguel Franjul y Listín Diario, es un paso fundamental para buscar soluciones a estas problemáticas que nos arropan como sociedad. Con la participación de figuras como Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán y otros líderes, se busca un ‘bacano’ consenso para que, entre todos, podamos construir un país con menos violencia y más paz. Es hora de que el ‘pueblo’ se empodere y exija una mejor convivencia para el futuro de nuestras generaciones. Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




