¡La vaina se puso caliente en Villa Mella! Agentes de la Subdirección de Investigación (Dicrim) le cayeron atrás a un ‘tigueraje’ que tenía a más de uno con los nervios de punta por los constantes robos de autopartes. Finalmente, la Policía Nacional metió en el saco a Jordy Andrés Rosario Polanco y a Raynier Armando Rosado Luna, quienes son señalados como los responsables de una serie de sustracciones que tenían a los dueños de vehículos sudando frío en Santo Domingo Norte.
La operación fue un palo, de lo más bien organizada. Dicrim no andaba en chercha, sino con un trabajo de inteligencia que se cocinó a fuego lento. Uno de estos caballeros, asegún las cámaras de videovigilancia, fue pillado in fraganti quitándole un radar y un distintivo a un vehículo. El tipo se movía en una motocicleta, la cual fue ocupada de una vez por las autoridades. Esta evidencia es clave, porque no es lo mismo que te lo cuenten a que lo veas con tus propios ojos, ¿o no?
Lo que agrava la situación es que Jordy Andrés Rosario Polanco, uno de los detenidos, ya tenía su expediente por hechos similares. Eso no es un desliz, mi gente, es un patrón. Este tipo de delincuentes, que reinciden, son un dolor de cabeza para la ciudadanía y para las autoridades. Robarse piezas de vehículos, como los retrovisores, luces, o hasta los sistemas de navegación, no es solo un daño material; es también un golpe a la tranquilidad del dominicano que se faja para tener sus cositas.
En el operativo, los policías no solo cogieron a los ‘tigueres’ sino que también recuperaron un viaje de piezas que se habían robado de distintos carros. Además, ocuparon un abrigo gris y un chaleco de motoconcho que, presuntamente, uno de los implicados usó el día del robo. ¡Hasta una guagua les ocuparon! Esto demuestra que estos elementos operaban con cierta organización y logística, pero el Dicrim no les dio respiro y les cortó el coro de cuajo.
El robo de autopartes es un problema que lleva años dándonos dolores de cabeza aquí en la isla. Desde los años noventa, con el auge de los ‘desguaces’ informales y la facilidad para revender piezas usadas, este tipo de crimen se ha vuelto un bacán negocio para los desaprensivos. Hay una demanda constante de piezas más baratas en el mercado negro, lo que alimenta a estos grupos. Esto no solo afecta a los particulares, sino que también eleva los costos de los seguros y genera una sensación de inseguridad en la calle.
Las investigaciones no se quedan ahí, están bien activas para ver si hay más gente metida en esta vaina. La colaboración ciudadana, con esas cámaras de seguridad, fue fundamental para que la Policía le diera seguimiento y pudiera apresar a estos dos. Ahora, los detenidos van directo al Ministerio Público, donde tendrán que dar cuenta de sus fechorías. Este caso sirve de recordatorio de que la vigilancia y el trabajo en equipo entre la comunidad y la policía son claves para mantener a raya a la delincuencia. ¡Ponte las pilas!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




