En un junte de lo más trascendental, representantes de diversos sectores de la sociedad dominicana se dieron cita este miércoles para meterle el pecho a la ‘vaina’ de la migración y los derechos humanos. El encuentro, bautizado como ‘Voces Solidarias: Por una conversación nacional más humana y basada en derecho’, sirvió para impulsar políticas migratorias que, sin dejar de lado la seguridad y el cumplimiento de la ley, abracen con fuerza el respeto a los derechos humanos, la institucionalidad democrática y el desarrollo económico del país.
La vocera del Colectivo Migración y Derechos Humanos, Guadalupe Valdez, fue la que dio el frente, explicando la idea de escuchar un coro de voces diverso: desde la Iglesia y los trabajadores de la construcción, hasta agricultores, mujeres, enfermeras y obreros. Valdez enfatizó que este diálogo busca construir un camino donde la ley migratoria no se pelee con la garantía de la dignidad humana y los derechos de todos, incluyendo a los inmigrantes, sin importar su estatus legal o migratorio. Es clave que nuestra nación siga siendo un referente de humanidad, un ‘país de gente buena’.
En este importante ‘coro’, la voz de la Iglesia Católica, a través del sacerdote jesuita Pablo Mella, resonó con fuerza. Mella explicó la posición de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) sobre el trato a los inmigrantes, un planteamiento que, según la noticia, se mantiene firme desde el papa León XIII. La DSI, desde 1891, ha sostenido un derecho a emigrar fundamentado no en la ley civil, sino en la dignidad intrínseca de la persona, creada a imagen de Dios. ¡Esa vaina es profunda!
El padre Mella fue claro como el agua de Jarabacoa: la pregunta no es si un Estado puede limitar la migración, sino cómo lo hace. Hay que ver si las acciones se toman desde la verdad, sin prácticas injustas o vejatorias, y siempre respetando el destino universal de los bienes. Para el sacerdote, la dignidad humana no se pierde al cruzar una frontera. Eso es un principio innegociable, un ‘klk’ que hay que tener bien claro.
El religioso criticó sin pelos en la lengua la política migratoria de los últimos años que, según el reporte, ha experimentado una escalada hacia la exclusión social del migrante. Se refirió a sanciones a transportistas en 2021, un cierre militar de la frontera en 2023, y en 2025, 10,000 deportaciones semanales, con la eliminación total de la gratuidad hospitalaria para pacientes extranjeros. ¡Imagínate tú esa situación!
El panel, organizado por el Colectivo Migración y Derechos Humanos, tuvo como escenario el auditorio de la facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) este miércoles. La jornada, moderada por Tatiana Rosario, incluyó la apertura de Guadalupe Valdez y un análisis sobre el Reglamento de Migración de María Martínez, del Movimiento Sociocultural para los Trabajadores Haitianos (MOSTHA).
Como expositores, el ‘coro’ se completó con Eulogia Familia (sindical), Carlos Hernández (construcción), Francisca Peguero (salud) y José Manuel Venegas (productores de café de Jarabacoa). Con este ‘combo’ de expertos y activistas, el objetivo de generar una conversación nacional más humana y basada en derechos se sintió más cerca, buscando que la República Dominicana siga siendo un hogar para todos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



