¡Klk, mi gente! La Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro) ha reiterado su compromiso con la estabilidad de precios, una ‘vaina’ que nos tiene a todos cogiendo lucha con esta situación internacional. El gremio, junto a otras entidades del sector, se ha fajado para colaborar con las autoridades y los diversos sectores productivos del país, buscando mitigar el impacto que la crisis global, especialmente los altos costos del petróleo, tiene en los alimentos y servicios básicos. Para nosotros, esto es crucial, porque si los precios se disparan, el bolsillo del dominicano ‘de a pie’ se resiente de una vez.
La postura de Confenagro no es de ahora; viene de una reciente reunión convocada por nuestro presidente Luis Abinader, donde se juntó un coro de representantes de la industria y el comercio. El objetivo era claro: coordinar acciones y estrategias frente a este contexto económico mundial que nos tiene en jaque. La República Dominicana, como una isla que depende en gran medida de las importaciones, siente cada vaivén de la economía global con más intensidad que otros, por lo que la búsqueda de la estabilidad de precios se convierte en un pilar fundamental para la tranquilidad social y económica del pueblo.
Confenagro no solo se quedó en el bla-bla-blá, sino que también puso sobre la mesa algunas propuestas bien bacanas. Una de las más destacadas es la exploración y potenciación del uso de abonos orgánicos. ¡Imagínense! Si logramos depender menos de los fertilizantes importados, que ahora están carísimos, no solo reducimos costos de producción para nuestros agricultores, sino que también le metemos mano a la sostenibilidad del campo. Esta medida es un golazo, porque apunta a una solución a largo plazo que beneficia tanto al medio ambiente como a la economía local.
Además, el gremio puso un punto importante: ¡cero importación de productos clave como el arroz y el pollo! Esto es súper jevi, porque en esos rubros, la República Dominicana ha logrado una autosuficiencia admirable. Abrir la puerta a importaciones de estos productos en este momento podría desestabilizar el mercado local y golpear duro a nuestros productores, que se la buscan día a día para que no falte comida en nuestras mesas. Proteger nuestra producción nacional no es solo una cuestión económica, es garantizar nuestra seguridad alimentaria y darle apoyo a nuestra gente del campo.
La situación actual es un recordatorio de la importancia de la agricultura dominicana. Nuestros campesinos y productores son la columna vertebral de nuestra alimentación, y su trabajo incansable garantiza que, a pesar de las ‘vueltas’ que da el mundo, podamos seguir teniendo el plato lleno. Confenagro reafirma su compromiso de trabajar de la mano con el Gobierno y el sector productivo para que la seguridad alimentaria y la estabilidad de precios no sean solo un sueño, sino una realidad palpable para todos los dominicanos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



