Las tasas de interés promedio de los créditos hipotecarios en República Dominicana han experimentado incrementos, pasando de 10.89% en 2019 a 11.27% en enero de este año, según datos de la Superintendencia de Bancos (SB). Esta alza, alertan desde la Confederación Dominicana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon), está afectando gravemente tanto la demanda de viviendas por parte de familias de niveles medio y bajo como el ritmo de trabajo de las micro, pequeñas y medianas empresas del sector construcción.
“Las mipymes constructoras, que constituyen una parte fundamental del tejido empresarial dominicano, se han visto obligadas a ralentizar, rediseñar o incluso cancelar proyectos”, afirmó Eliseo Cristopher, presidente de Copymecon.
Dijo que esta situación es consecuencia, tanto de la disminución en la demanda como del encarecimiento del financiamiento, lo que impacta directamente en los costos de construcción y, en consecuencia, en los precios finales para los compradores.
Ante este panorama, Cristopher destaca la urgencia de que el Estado y el sistema financiero implementen medidas que faciliten el acceso a la vivienda y alivien la presión sobre el sector.
“Los planes de vivienda del gobierno, especialmente el Plan Nacional de Viviendas Familia Feliz, tienen el potencial de desempeñar un papel crucial en este contexto marcado por tasas elevadas”, enfatizó.
Sin embargo, señala que el desarrollo del programa ha sido objeto de críticas y su alcance se mantiene limitado respecto a su verdadero potencial. A pesar de reconocer que iniciativas como el Bono Vivienda, Bono Mujer y Bono ITBIS ayudan a mitigar los efectos del aumento en las tasas, insiste en que estos mecanismos deben ser ampliados y fortalecidos para beneficiar a un mayor número de familias dominicanas.
Prevé que la demanda habitacional continuará contenida mientras las tasas se mantengan elevadas. No obstante, a mediano plazo, expresa su confianza en que una política monetaria más flexible y el fortalecimiento de políticas públicas inclusivas permitirán reactivar el mercado y dinamizar el sector construcción.