La Dirección Central de Investigación Criminal (DICRIM) le ha puesto el ojo de cerca al tráfico de mercancías ilegales y, ¡klk!, que durante marzo lograron decomisar un viaje de 140,000 cigarrillos. Esta vaina se dio en operativos por todo el Gran Santo Domingo, demostrando el compromiso de la uniformada contra el comercio ilícito. El palo que le dieron a este ‘tigueraje’ del Contrabando de Cigarrillos busca proteger el bolsillo del pueblo y la economía formal.
A lo largo del mes, la DICRIM registró seis casos de entrada, con intervenciones en sitios tan variados como colmados en Santo Domingo Este, la zona de La Victoria y hasta por la Avenida Venezuela. Esto no es solo una cuestión de agarrar la mercancía; es una estrategia integral con 13 intervenciones directas y 29 labores de inteligencia, una chercha que permite mapear cómo se mueve este negocio por el patio.
El contrabando de cigarrillos no es un simple relajo; es una herida abierta para la Economía Nacional. Cada cajetilla que se vende de forma ilegal significa millones de pesos en impuestos que el Estado deja de percibir, fondos que podrían ir para escuelas, hospitales o mejorar las calles de nuestro país. Más allá del billete, la vaina es que estos cigarrillos muchas veces no cumplen con los controles de calidad y ni siquiera con las advertencias sanitarias obligatorias, poniendo en riesgo la salud de la gente que los consume, sin saber de dónde vienen ni qué traen. Este comercio ilícito no solo afecta a los negocios formales, que pagan sus impuestos y cumplen la ley, sino que también a menudo está ligado a redes de crimen organizado que utilizan estas ganancias para financiar otras actividades delictivas, como el tráfico de drogas o de armas, haciendo que esta ‘vaina’ sea un problema de seguridad pública mayor.
Aunque se detuvieron cinco personas en flagrante delito y se ocuparon tres camionetas, que es un buen ‘palo’ para la DICRIM, la realidad es que el sistema legal dominicano tiene sus particularidades y desafíos. Nos cuentan que seis de los sometidos a la justicia fueron liberados bajo fianza conforme a lo establecido por las autoridades judiciales competentes. Esto plantea un reto importante para las autoridades que se fajen en la calle, pues ver cómo los responsables no permanecen detenidos puede desmotivar, dejando a veces un sabor amargo entre el ‘tigueraje’ que trabaja duro para combatir estas actividades ilícitas. Es un tira y jala constante entre la acción policial y los procesos judiciales.
La lucha contra este tipo de tráfico ilícito no es solo de la DICRIM, ¡ni de relajo! Aquí se necesita un coro de instituciones trabajando juntas, como la Dirección General de Aduanas (DGA), que controla las fronteras y puertos, y la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), que persigue la evasión fiscal. Estas instituciones tienen la tarea de cerrar el cerco a quienes se dedican a la compraventa de estos productos sin pagar los impuestos correspondientes, y así garantizar un juego limpio y una competencia equitativa para los comerciantes formales que sí cumplen con la ley. La Policía Nacional, por su parte, reitera su compromiso de seguir dándole seguimiento a esta vaina, fortaleciendo sus acciones para proteger la seguridad económica del país y que todo el mundo esté de lo más bien.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




