El catedrático español Santiago Tejedor nos ha puesto a reflexionar sobre la ‘vaina’ del periodismo digital. En esta era donde la información vuela más rápido que un motorista por la 27 de Febrero, el periodista, más que un simple comunicador, tiene que ser un narrador que la monte de verdad. Ya no es solo escribir; ahora hay que saber cómo contar una historia de una manera tan ‘chula’ que enganche a cualquiera, desde el que está en la capital hasta el que está en la loma, usando todas las plataformas que tenemos a mano. Es una transformación que nos exige un ‘tigueraje’ diferente, una visión más amplia de cómo nuestro mensaje llega a la gente.
Una de las claves principales para este nuevo ‘periodismo digital’ es la adaptación multiplataforma. ¿Qué significa eso? Sencillo: la web es para el reportaje largo, ese que te permite ir profundo y dar contexto; YouTube se presta para los testimonios que te lleguen al alma, como un buen ‘coro’ de amigos contando sus vivencias; y las redes sociales son perfectas para formatos cortos y rápidos, esos que uno ve de pasada en el ‘feed’. La idea es que todo esto, aunque en plataformas distintas, gire alrededor de la misma historia, creando una experiencia que mantenga al lector o espectador siempre atento y con ganas de más, sin importar dónde se conecte.
Tejedor también enfatiza que ‘un buen inicio’ lo es todo. ¡Imagínense! Tenemos apenas cuatro segundos para impactar al lector antes de que decida si se queda o se va. Es como un flechazo, tiene que ser ‘de una vez’. Por eso, en vez de pensar en solo informar, debemos concentrarnos en narrar, en tejer historias que capturen la atención desde el primer instante. En un país donde la gente está ‘siempre conectá’ y con un viaje de información compitiendo por su atención, si la historia no arranca ‘jevi’ desde el principio, es muy probable que se pierda en el ruido digital.
La narrativa transmedia no es una jerga complicada; es simplemente contar la misma historia desde diferentes ángulos y medios. Piensen en un caso de la vida real, como un acontecimiento importante que afecte a un barrio. Se puede iniciar con un ‘post’ en Instagram que muestre una foto impactante, luego un video en TikTok con testimonios rápidos, un artículo en el periódico digital con todos los detalles y análisis, y hasta un podcast donde se profundice en el contexto. Esta estrategia hace que la historia sea mucho más rica y accesible para un público más amplio, demostrando que somos ‘bacanos’ en esto de contar el mundo.
Además, Tejedor nos habló de los ‘newsgames’, que son juegos noticiosos. Aunque suene raro, es una forma bien ‘chula’ de explicar temas complejos. Por ejemplo, se podría crear un juego interactivo para entender cómo funciona el sistema electoral, o para simular el impacto de una medida económica en la vida diaria de la gente. Estas herramientas no solo educan de una forma divertida y diferente, sino que también permiten una mayor interacción con la audiencia, alejándose del formato tradicional y buscando nuevas maneras de conectar con la gente, especialmente con las generaciones más jóvenes que están acostumbradas a lo interactivo.
En cuanto a la inteligencia artificial (IA), el catedrático fue claro: es una ‘herramienta jevi’, pero no sustituye el trabajo humano. La IA puede ayudarnos a buscar datos, a transcribir, a organizar la información, pero la ‘chercha’, el ‘feeling’, la conexión humana que tiene una entrevista o la interpretación de un hecho, eso es innato del periodista. La máquina no entiende el contexto social, el humor local ni el ‘sazón’ de nuestras historias. Es una aliada, no una jefa; la mente humana, la creatividad y el juicio ético son los que guían el camino.
Y sobre las ‘noticias falsas’, esa es una ‘vaina’ de cuidado. El periodista tiene que ser un detective, verificando cada información con lupa, asegurándose de que lo que se publica sea la verdad, ‘asegún’ las fuentes más confiables. En esta era donde la desinformación puede hacer un daño tremendo, la cautela y la responsabilidad son más importantes que nunca. Nuestro rol es ser la voz confiable en medio de tanto ruido, garantizando que el público reciba información veraz y contrastada para que puedan formarse una opinión clara y justa. Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



