¡Ay, mi madre! La cosa se puso buena en la Dirección General de Migración (DGM), y no precisamente de forma chula. Según el reciente informe de la Contraloría General de la República (CGR), una auditoría a Migración ha destapado un ‘coro’ de irregularidades que dejan a cualquiera con la boca abierta. Estamos hablando de un periodo del 1 de julio de 2021 al 31 de diciembre de 2025, y los hallazgos son un viaje de ‘vainas’ que necesitan atención de una vez, incluyendo 150 vehículos ‘no localizados’ y compras sin planificación por RD$553 millones.
El punto más sonoro, sin duda, es el de los 150 vehículos que, ¡puf!, no pudieron ser localizados físicamente. Motocicletas, autobuses, camiones, camionetas y yipetas; un parque vehicular que, aunque registrado a nombre de la institución en la DGII, no apareció por ningún lao’ durante la inspección. La Contraloría ha dejado esta observación ‘en proceso de subsanación’, o sea, están bregando pa’ ver cómo resuelven ese ‘lío’. Es importante destacar que el reporte no afirma que estos vehículos hayan sido sustraídos, pero que no aparezcan, ¡diablos!, eso levanta unas cuantas cejas en el ‘tigueraje’ de a pie.
Pero la cosa no para ahí. Además de los vehículos, la auditoría también reveló que 149 activos fijos más —desde equipos de defensa hasta mobiliario y bienes artísticos— que figuraban en los registros contables, no estaban en sus ubicaciones indicadas. Y como si fuera poco, de una muestra de 420 activos localizados, más de 260 no tenían la etiqueta oficial de Bienes Nacionales. ¡Uhm, qué desorganización!, diría cualquiera de por aquí. Afortunadamente, el caso de tres vehículos dados de baja que seguían en la póliza de seguro, se subsanó con una nota de crédito de Seguros Reservas.
Otro punto caliente son los chelitos. El informe señala que unos 50 procesos de compras y contrataciones, que ascienden a la friolera de 553 millones de pesos, se realizaron sin estar incluidos en el Plan Anual de Compras y Contrataciones. La DGM explicó que estas adquisiciones respondieron a ‘necesidades extraordinarias’, como la incorporación de 750 nuevos agentes migratorios y la habilitación de oficinas provinciales. Aunque la Contraloría clasificó este hallazgo como subsanado posteriormente, el hecho de que se haga un ‘coro’ tan grande de compras sin el plan inicial, es algo que siempre genera suspicacia.
Las fallas se extendieron también al manejo de las nóminas, las cuales no estaban registradas en el Sistema de Administración de Servidores Públicos (SASP), sino en un sistema interno llamado DOM-02. Esta observación sigue en proceso de subsanación. Y para colmo, 30 colaboradores recibieron asignaciones de combustible por encima del 10% de sus salarios, sumando unos 93,500 pesos extra, un hallazgo que también está ‘en proceso de subsanación’. Esas son las ‘pequeñas’ cosas que, sumadas, arman un ‘guiso’ de lo más grande y que la gente siempre mira con lupa, ‘asegún’ me dicen por ahí.
Finalmente, la ejecución presupuestaria también mostró diferencias, ajustándose de 1,851.3 millones a 715.3 millones de pesos tras las explicaciones de Migración, quedando subsanado. Sin embargo, persisten 3.5 millones de pesos en cuentas por pagar a proveedores con antigüedades que superan los dos años, algunas llegando hasta los 11 años. Esta ‘vaina’ de deudas viejas está ‘en proceso de subsanación’ para ser transferidas a Deuda Pública, lo que demuestra que el ‘lío’ administrativo ha tenido un impacto a largo plazo.
En resumen, la auditoría ha puesto el dedo en la llaga sobre diversas áreas que necesitan una ‘manita de gato’ urgente en Migración. Desde el control de bienes hasta la gestión de compras y personal, queda claro que hay un buen trabajo por hacer para que la institución esté de lo más bien en sus procesos. El pueblo dominicano, que siempre está atento a estas cosas, espera que estas ‘subsanaciones’ se realicen de verdad y que se pongan los puntos sobre las íes para evitar que estos ‘coros’ se repitan. ¡Así es que se hace un país serio, mi gente!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



