¡Atención, mi gente! De este lado, el Gobierno se ha puesto los pantalones bien puestos y le está metiendo mano a una vaina crucial para el futuro de nuestra Quisqueya: el Ordenamiento Territorial. El Ministerio de la Presidencia ha presentado un proyecto estratégico que busca darle un giro de tuerca a cómo crecemos como país, asegurando un desarrollo más chulo y sostenible. Con una inversión de 200 millones de dólares, cortesía del Banco Mundial, lo que se busca es que no sigamos construyendo “a lo loco”, sino con cabeza y planificación.
La verdad del caso es que esta iniciativa no es un invento de ahora. Viene a resolver un problemón que hemos arrastrado por décadas: el crecimiento desorganizado de nuestras ciudades y campos, que nos deja más vulnerables frente a cualquier chaparrón o fenómeno natural. ¿Cuántas veces no hemos visto sectores completos inundados o gente perdiendo sus casas por construcciones sin criterio? Asegún el ministro José Ignacio Paliza, ya está bueno de reaccionar tarde; el país necesita anticiparse y planificar con tiempo para que las cosas nos salgan de lo más bien. Esta es una agenda para echar pa’lante de verdad.
Y es que esta movida del gobierno tiene un soporte legal bien bacano. Se articula con leyes que ya tenemos, como la 368-22 de Ordenamiento Territorial y Uso de Suelo, y la 345-22 de Regiones Únicas de Planificación. Estas normativas, que el Congreso aprobó hace poco, son la base para que el desarrollo territorial tenga pies y cabeza, permitiendo una coordinación efectiva y que cada inversión pública realmente rinda frutos. La representante del Banco Mundial, Carolina Rendón, está de acuerdo en que esto es un paso gigante para planificar con datos reales y no a ciegas, lo que nos pone en otro nivel.
Pero no se trata solo de papeles y leyes, ¡no! El proyecto contempla cosas bien concretas que van a beneficiar a la gente de a pie. Por ejemplo, se van a intervenir 65 kilómetros de vías críticas para hacerlas más resistentes a los eventos climáticos, lo que va a impactar de forma directa a más de 300,000 personas. Imagínate lo chulo que es no tener que preocuparse cada vez que llueva fuerte. Además, se modernizará toda la información geoespacial del país con tecnología de punta como LiDAR, que es como tener unos ojos súper poderosos para ver cada rincón del territorio, planificar mejor las ciudades y evitar que se construya en zonas de alto riesgo. ¡Eso sí es calidad!
Al final, lo que se busca con este Ordenamiento Territorial es consolidar una nueva cultura de planificación en el país, una que mire más allá del día a día y piense en el 2036, la visión de nuestra Meta RD. La idea es que la República Dominicana duplique su economía pero sobre bases sólidas, con un equilibrio territorial que nos haga más productivos y menos vulnerables al cambio climático. No es solo construir por construir, sino construir con inteligencia y visión de futuro, para que las próximas generaciones puedan disfrutar de un país más fuerte, organizado y, sobre todo, más seguro. Esto es poner el país primero, sin guababa.
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