¡Klk con el dólar! Aquí en nuestra República Dominicana, el peso se ha mantenido firme como un robledo, ajeno a la presión que meten el petróleo y la incertidumbre mundial. Según el economista Richard Medina, es una ‘vaina’ bacana que estemos capeando el temporal tan bien, gracias a la fuerza de nuestro turismo, las remesas que nos mandan nuestros hermanos del exterior y la inversión extranjera. Esto es clave para mantener la estabilidad del Peso Dominicano, evitando que la cosa se ponga fea en el mercado cambiario.
Medina, durante un foro chulo de CCI Puesto de Bolsa y Ecoanalítica, señaló que esta situación actual es de lo más distinta a crisis pasadas. Antes, en el 2003, no teníamos ni pa’ coger lucha con las reservas; hoy, la situación es un viaje de diferente, con reservas internacionales que rondan los US$16,000 millones. Eso le da al Banco Central un colchón ‘jevi’ para evitar que el tipo de cambio se les vaya de las manos, ¿me entiendes?
Asegún Medina, el hecho de que el peso se haya apreciado en algunos momentos, incluso con el petróleo disparado, es algo que no se ve todos los días y es señal de que estamos haciendo bien la tarea. La verdad es que tener esa cantidad de reservas nos pone en una posición privilegiada comparado con otros países que sí están pasando las de Caín con estas vainas del precio del crudo y los conflictos en Medio Oriente.
El conflicto entre Irán y Estados Unidos, y la tensión en Medio Oriente, son un dolor de cabeza a nivel global, aumentando la inflación y cambiando las expectativas sobre las tasas de interés de la Reserva Federal gringa. Al principio, se esperaban recortes, pero con el petróleo subiendo, la cosa se ha complicado, afectando a economías emergentes como la nuestra. Pero, ‘gracias a Dios’, el Banco Central tiene sus herramientas y está más que preparado.
Las medidas regulatorias implementadas por el Banco Central también han sido un punto a favor. Ahora tienen una supervisión más estricta sobre los jugadores del mercado cambiario, lo que ha puesto un freno al ‘tigueraje’ y ha contribuido a este ambiente de calma. Es como ponerle un candado a la ‘puerta’ para que no se escape la estabilidad, ¡de una vez!
Aunque se proyecta una depreciación moderada del peso hacia finales de 2026, Medina fue enfático en que no será algo descontrolado. No hay que pensar en un escenario catastrófico, más bien en un ajuste normal de la economía. Así que, podemos estar tranquilos sabiendo que, pese a las turbulencias globales, la economía dominicana tiene su ‘coro’ bien montado y las ‘aguja’ no se van a volver locas.
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