¡Klk, gente! La República Dominicana se ha vestido de gala deportiva con el estelar desempeño de Estrella De Aza, una verdadera ‘tiguera’ del atletismo que ha puesto el patio a vibrar con sus dos medallas de oro. En los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026, esta velocista demostró que el talento criollo brilla con luz propia, aun cuando las condiciones no están de lo más bien, compitiendo en los remozados carriles del Estadio Olímpico Félix Sánchez con un ‘tigueraje’ impresionante.
Lo más ‘heavy’ de la historia de Estrella De Aza es que este logro monumental lo consiguió sin el apoyo del Programa de Apoyo a los Atletas de Alto Rendimiento, Nuevos Valores e Inmortales del Deporte (PARNI), un respaldo que, según el reporte, el Ministerio de Deportes y Recreación (Miderec) otorga desde finales de 2019. Imaginarse a una atleta de alto calibre echando pa’ lante por siete años sin ese soporte económico para sus entrenamientos y alimentación, es una ‘vaina’ que te deja pensando en la resiliencia dominicana.
No es que Estrella fuera una desconocida en el deporte; de hecho, en 2018, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, ella formó parte de la cuarteta mixta que se trajo un bronce. En aquel momento, hasta la incluyeron en el PARNI, pero según sus palabras, los depósitos de ese cheque fueron contados y por un tiempo demasiado corto, como para hacer una verdadera diferencia en su bolsillo.
Luego de esa pequeña luz de esperanza, llegó un momento duro, una mala racha en los 200 metros que la dejó fuera del equipo para los Juegos Panamericanos de Lima 2019. Fue ahí, según la noticia, cuando su inclusión en el programa se le esfumó y la idea del retiro empezó a darle ‘cotorra’ en la cabeza. Ella misma confesó sentirse ‘destrozada’ y que le ‘hizo mucho daño mentalmente’ tener que costearse todo, recibiendo solo el apoyo de ‘la ‘Guardia”, y hasta de ahí, la quisieron sacar en un punto.
Pero una ‘tiguera’ como Estrella no se rinde así de fácil. Después de ese trago amargo, decidió darse una última oportunidad y cambió de rumbo. Empezó entrenando con Yaseen Pérez, un preparador reconocido por trabajar con figuras de la talla de Marileidy Paulino, quien le había sugerido enfocarse en los 200 metros. Sin embargo, el destino tenía otros planes para ella.
El verdadero giro llegó cuando Estrella decidió poner su confianza en José Ludwig Rubio. Este señor, entrenador de Liranyi Alonso —otra campeona en cuatro modalidades en estos mismos Juegos—, le propuso un cambio de estrategia que lo transformaría todo: correr los 400 metros planos. Fue un palo, una jugada maestra que, al parecer, le cambió la ‘movie’ completa a la velocista. Ella recordaba sentirse perdida, viendo a sus compañeras en San Salvador mientras ella se quedaba aquí sin resultados, pero el consejo de Ludwig la sacó del ‘teteo’ y la puso de una vez a ganar.
Ahora, gracias a un decreto presidencial que manda la inclusión de todos los medallistas de Santo Domingo 2026 en el PARNI, Estrella volverá a tener ese apoyo institucional que tanto le faltó. Es una vuelta por la puerta grande, con la satisfacción de haber demostrado su valía y su calidad sin necesidad de ese respaldo económico durante años, un verdadero ejemplo de lo que es fajarse y salir adelante.
Durante todo ese ‘larguero’ de siete años, Estrella no estuvo sola del todo. La noticia resalta el ‘sacrificio’ y el apoyo incondicional de sus padres, José Joaquín De Aza y Magalys Henry, quienes, desde Estados Unidos, nunca le negaron los cuartos para su preparación. Un respaldo familiar que, sin duda, fue clave para que esta ‘reina de la pista’ no perdiera el ánimo y siguiera persiguiendo sus sueños.
Hoy por hoy, el nombre de Estrella De Aza resuena con fuerza en el atletismo dominicano. Sus dos medallas de oro en los 4×100 femenino y 4×400 en Santo Domingo 2026, son el fruto de un trabajo arduo, de la fe en sí misma y de la valentía para cambiar de dirección cuando la situación se ponía difícil. ¡Qué ‘bacano’ ver a nuestros atletas triunfar de esa manera, dejando el nombre de Quisqueya en alto!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




