¡Atención, mi gente! La delincuencia, esa vaina que nos tiene a todos en coco, parece que está a punto de recibir una estocada, o al menos eso se espera. Una amplia gama de voces, desde el ministro de Justicia Antoliano Peralta y el presidente del Senado Ricardo de los Santos, hasta el reconocido psicólogo Luis Vergés y un viaje de 42 organizaciones comunitarias de La Cuaba y La Caleta, han dado su visto bueno para la celebración de un gran Foro contra el Crimen y la Violencia. Esto no es chercha, el clamor por la seguridad ciudadana es palpable y la propuesta del Listín Diario busca reunir a los cerebros del país para buscar soluciones concretas.
Nuestra Quisqueya lleva un buen tiempo lidiando con el tigueraje y la criminalidad que, según los expertos, no solo afectan la paz social, sino que también frenan el desarrollo. Este tipo de iniciativa, aunque no es la primera, llega en un momento crucial donde la ciudadanía percibe un incremento en los actos delictivos. La idea es crear un espacio de diálogo genuino, lejos de la politiquería barata, donde se puedan articular políticas públicas robustas que no se queden en papel mojado, sino que se traduzcan en acciones que de verdad le metan el pie a los delincuentes.
El apoyo institucional es clave, y el compromiso del Ministerio de Justicia y del Senado es una señal de que la cosa va en serio. Antoliano Peralta, al ofrecer la capacidad técnica de su institución, demuestra que el Gobierno está dispuesto a participar activamente, no solo como espectador. Este respaldo es vital, ya que sin la voluntad política y los recursos del Estado, cualquier esfuerzo comunitario o de la sociedad civil podría quedarse cojo. Es un buen comienzo para lograr esa cohesión que tanto necesitamos para enfrentar este flagelo.
Pero el corazón de la solución, mi gente, muchas veces está en el patio, en los barrios. La participación de las organizaciones de La Cuaba y La Caleta, junto a entidades como Codonbosco, Acadisando, Ircap y Cepatode, es de lo más bacano. Estas agrupaciones, que a menudo trabajan con las uñas y sin mucho apoyo, son las que conocen la realidad de la calle, los factores de riesgo y las necesidades más apremiantes de la gente. Su voz es indispensable para diseñar estrategias que tengan impacto real y que realmente lleguen a quienes más lo necesitan.
El psicólogo Luis Vergés, con su visión técnica, ha sido enfático en que este no debe ser “un coro más” donde las palabras se las lleve el viento. Necesitamos conclusiones que se traduzcan en programas estratégicos, con metas claras y medibles. Las alarmantes cifras que citó Santo Carbajal Mota, representante de Codecoc, sobre la muerte de más de 200 jóvenes y casi 60 mujeres en 2025, no son para quedarse callados. Estas estadísticas son un grito de auxilio que nos obligan a buscar soluciones innovadoras, como los centros de mediación comunitaria, para fomentar la convivencia pacífica y prevenir la violencia desde la raíz.
En definitiva, este Foro contra el Crimen y la Violencia se presenta como una oportunidad de oro para que todos, Gobierno y sociedad, nos pongamos los pantalones y busquemos soluciones reales y duraderas. No se trata solo de reprimir, sino también de prevenir, de invertir en educación, en oportunidades para nuestros jóvenes y de fortalecer el tejido social. La esperanza es que de este encuentro salgan los planes necesarios para que nuestra República Dominicana pueda echar pa’lante con menos miedo y más seguridad. ¡Es tiempo de actuar de una vez!
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