¡Klk, gente! La Policía Nacional, según un reporte de ‘Diario Libre’, tiene una ‘vaina’ media rara con su lista de prófugos. A pesar de que las autoridades suelen justificar las muertes en ‘intervenciones policiales’ diciendo que son ‘tigueres’ buscados que reaccionaron, la verdad del mambo es otra. De 182 personas que fallecieron en estos operativos este año, ¡solo tres! aparecían en la lista oficial de prófugos publicada por la institución. Este dato, sacado de una comparación exhaustiva entre los registros de prófugos de 2022-2026 y las víctimas de ‘Patrulla Letal’, deja un sinnúmero de interrogantes y un ‘relajo’ con la coherencia de la información.
Los únicos tres que sí estaban en ambas listas fueron identificados como Jimmy (a) el Haitiano y Dilson Humberto Reynoso Cruz, registrados en septiembre, y Ranller Encarnación Vicente, cuyo registro databa de mayo. Estos tres personajes fueron, efectivamente, ultimados por agentes policiales. Sin embargo, el bajísimo nivel de coincidencia choca de frente con las declaraciones del director de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, quien aseguró que los ‘elementos’ ultimados tenían ‘antecedentes delictivos’ y eran reincidentes. Esta contradicción pone en jaque la narrativa oficial sobre los enfrentamientos, haciendo que uno se pregunte qué tan ‘cuadrao’ está el asunto.
De acuerdo al reporte, el director policial hasta dijo que la institución tenía una lista de presuntos delincuentes reincidentes a quienes se proponían localizar antes de que volvieran a ‘hacer de las suyas’. ‘Nosotros nos propusimos buscar ese listado que está en la Procuraduría General de la República, igual que en nuestro sistema. Y hay que buscarlos, no vamos a esperar que ellos salgan de nuevo, como delincuentes que son, a ocasionar daño a la población’, afirmó el mayor general Ernesto Rodríguez García durante su participación en ‘LA Agenda Semanal’ el lunes 28 de septiembre. Aseguró que todos los fallecidos en enfrentamientos recientes tenían un ‘prontuario delictivo’ de más de dos registros, o ‘fichas’, como se dice en buen dominicano.
Pero, y aquí es donde viene el meollo del asunto, tener ‘fichas’ o ‘antecedentes policiales’ no es lo mismo que aparecer en la lista oficial de prófugos de la Policía. Es decir, un ‘tíguere’ puede tener un historial más largo que un coro de merengue, pero si no está formalmente declarado como prófugo y con una orden de captura activa en la lista pública, no debería ser el argumento principal para justificar una muerte bajo ese pretexto. La desconexión entre el prontuario y la lista oficial es un detalle que no se puede pasar por alto y que genera desconfianza en la transparencia de los operativos.
La propia Policía Nacional le admitió a ‘Diario Libre’, el 15 de agosto del año en curso, que hay una ‘chercha’ con la actualización de su lista de prófugos. Dijeron que personas que han muerto, han sido capturadas o cuyos procesos judiciales han avanzado ¡todavía pueden seguir figurando! en su portal. Esto significa que la galería de buscados puede estar llena de ‘perfiles fantasmas’, individuos que ya no representan una amenaza actual o que ya han sido procesados, mientras que otros que sí son señalados por la institución en el terreno, no figuran en la lista pública.
Según la explicación ofrecida a ‘Diario Libre’, el retiro de una persona de la lista no se produce de manera automática. Para que eso ocurra, las áreas responsables deben remitir la documentación correspondiente o solicitar formalmente su baja. O sea, no es una vaina ‘de una vez’, hay un proceso burocrático de por medio que, evidentemente, no está funcionando con la agilidad que la situación amerita. Esta lentitud en la actualización de datos es un ‘bacano’ problema que impacta directamente la credibilidad y la efectividad de las justificaciones policiales.
Esta situación plantea serias interrogantes sobre la ‘actualización’ de la herramienta que la Policía Nacional utiliza para identificar y difundir a las personas que considera prófugas. Especialmente cuando la institución insiste en que los fallecidos en alegados enfrentamientos tenían ‘antecedentes’ y eran ‘reincidentes’, pero la inmensa mayoría de ellos no aparece en el registro público de prófugos. Es como si el discurso fuera por un lado y los datos, que son la realidad dura, fueran por otro. Esto subraya la necesidad urgente de una mayor transparencia y una mejor gestión de la información en el sistema de seguridad nacional.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



