KlK, mi gente. La verdad es que la seguridad en el mundo digital a veces se pone de lo más complicada, y un reciente relajo en Colombia nos hace prender las alarmas por acá. Aseguún reportaron, la cuenta oficial en X (lo que antes era Twitter) de Nequi, esa aplicación bacana que usan un viaje de gente para sus transacciones, fue hackeada. ¡La vaina se puso fea!
Los atacantes, que son unos ‘tigueres’ sinvergüenzas, aprovecharon la brecha para promocionar criptomonedas como TRON (TRX) y Tether (USDT), buscando que la gente caiga en estafas. Pero, ¡ojo!, la propia empresa salió de una vez a aclarar que ni los fondos ni los datos de los clientes se vieron comprometidos. La seguridad interna de Nequi, que es la que guarda la plata de la gente, está de lo más bien, como debe ser.
Aquí el punto clave, mi gente, es que una cosa es la cuenta de una red social y otra muy distinta son los sistemas que manejan el dinero. Las plataformas financieras invierten un viaje de recursos en blindar sus bóvedas digitales, pero los perfiles en redes sociales a veces no tienen el mismo nivel de protección, dependiendo de terceros. Esto expone la imagen de marcas como Nequi, que son el pan de cada día de millones.
No es una coincidencia que este ‘tigueraje’ se fijara en Nequi. Sabemos que esta app ya está conectada al ecosistema cripto a través de Wenia, la plataforma de activos digitales del Grupo Bancolombia. Esta alianza busca facilitar que la gente compre Bitcoin o Ether, pero al mismo tiempo, convierte a la marca en un objetivo más ‘chulo’ para los ciberdelincuentes que andan buscando dónde hacer su coro y engañar a la gente.
En las redes sociales se armó una chercha, con gente alarmada y otra minimizando la vaina. Pero la verdad es que esto nos debe poner las pilas a todos. La educación digital es vital, porque que una cuenta tenga un cotejito azul no significa que cada mensaje sea oro puro. Siempre hay que dudar, verificar la fuente y no hacer clic en enlaces sospechosos. ¡No dejarse embobar!
Este relajo con Nequi es un recordatorio para todas las fintechs en la región. Tienen que blindar su presencia pública con el mismo rigor que sus activos financieros. En un mundo donde la desinformación vuela como guagua sin freno, una publicación falsa puede hacer más daño a la confianza que un fallo técnico. Así que, ¡a asegurar la ‘guagua’ completa, desde las ruedas hasta el guía!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



