¡Klk, gente! Por aquí andamos con una vaina que está de lo más interesante, y viene desde el Lejano Oriente. Resulta que China no está jugando con la Inteligencia Artificial, ¡na’ de eso! Asegún el reporte, están dándole una ‘chercha’ bacana al asunto del Video IA, transformándolo de un simple experimento a una industria potente. La cosa va tan en serio que ya estrenaron series como ‘Beyond Wukong’, hecha enterita con IA, en horario estelar. Esto no es un cuento, ¡esto es una realidad que pica y se extiende!
El impulso viene de arriba, mi gente. Según Reuters, lo que antes era exclusivo de Shenzhen, ahora es una ola que recorre todo el país. Gobiernos locales en lugares como Shanghái, Pekín y Hainan están soltando ‘un viaje de’ incentivos para atraer a los estudios de video IA. Hablamos de exenciones de alquiler, ayudas para los trabajadores, rebajas en los costos de computación y acceso preferencial a modelos en la nube. La meta es clara: agrupar estos negocios en clústeres tecnológicos específicos, para que el video generado por IA pase de ser una ‘chulería’ viral a una ‘industria sólida y con to’ lo hierro’.
Y si eso no fuera suficiente, ¡la vaina se ha puesto más barata! La producción de contenido con IA, que de por sí ya es más económica que la tradicional, ha visto sus precios caer ‘de una vez’. La emisora estatal CCTV soltó que, lo que a principios de año costaba 5,000 yuanes por minuto, ahora se despacha por unos cuantos cientos de yuanes. ¡Una locura! Esta reducción de costos, combinada con modelos cada vez más ‘jevis’, ha disparado el número de creadores. Solo en la primera mitad de 2026, Douyin (el TikTok de allá) registró 221,900 programas de IA. ¡Es un ‘tigueraje’ de contenido que no para!
Pero ahí no queda la cosa. Los gobiernos locales están corriendo con parte de los gastos de computación para estos proyectos de video IA, y plataformas de streaming como iQIYI también están subsidiando contenido. En cuanto a las reglas del juego, China exige que el contenido generado por IA se etiquete, lo cual está de lo más bien. Sin embargo, hay un ‘vacío’ grande en las regulaciones de copyright. Esto deja una zona gris sobre quién es el dueño de los personajes, escenas y materiales creados por la IA. Por un lado, esto fomenta la experimentación; por otro, abre la puerta a ‘un coro’ de posibles conflictos por uso de imagen, plagio o explotación comercial.
La directora Cao Yiwen lo ve como la tercera revolución industrial para el cine. ‘Nos quedamos atrás en las dos primeras, así que quizás esta sea la tercera’, dijo. Yiwen ya estrenó una película animada con IA en el World AI Film Festival y cree que China está ‘a la delantera’. Incluso, la Administración Nacional de Cine ya dio licencia de exhibición pública a ‘Sanxingdui: Future Memories’, un largometraje de ciencia ficción hecho con IA por Bona Film Group, que se espera para este año. Mientras tanto, en Occidente, el uso de la IA en el cine suele traer ‘su pique’. Durante la huelga de guionistas de 2023, una de las principales demandas era evitar que la IA metiera ‘la cuchara’ en la redacción de textos. Y los actores también blindaron sus convenios para limitar el uso no consentido de la IA. ¡Una diferencia del cielo a la tierra!
Así que, mientras de un lado del mundo el ‘tigueraje’ de la IA en el cine va lento y con cautela, en China están pisando el acelerador ‘a fondo’. Es una movida estratégica que, sin duda, podría redefinir la industria del entretenimiento a nivel global. ¡Veremos cómo se desarrolla esta ‘vainita’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




