¡Ay, Dios mío, la ‘vaina’ en Canaán, Kilómetro 14 de la Autopista Duarte, está de nunca acabar! Cada vez que el cielo se pone ‘ñú’, el corazón de decenas de familias se les sube a la garganta. Lo que para muchos es una lluvia ‘refrescante’, para la gente de la calle Alberto Beltrán y los alrededores es un verdadero ‘dolor de cabeza’, una carrera a lo loco para salvar lo poquito que tienen de las garras de la cañada desbordada. La situación en Canaán es precaria, y la desesperación se siente en el aire como la humedad después de un aguacero.
Lo más chulo de esta historia es que no siempre fue así. Según cuentan los fundadores del barrio, gente como don Andrés Franco, por más que lloviera en los tiempos de Olga, Noel o hasta Federico, esa cañada se portaba ‘de lo más bien’. El ‘tigueraje’ del problema comenzó con la construcción de un puente que, según los lugareños, está ‘mal hecho’ o “mal diseñado”. ¡Imagínense ustedes que le pusieron una columna en el medio y hasta taparon parte del cauce! Eso mismo ha convertido lo que era una solución en la principal ‘piedra en el zapato’ de la comunidad, un verdadero ‘salpa’o’ de ingeniería que empeora cada tormenta.
Los testimonios son desgarradores; la señora Yuderca, que vive ‘cerquita’ de la cañada, narra cómo el agua le llega hasta dentro de la casa, llevándose colchones, muebles y la poca tranquilidad que le queda. No es solo el daño material, que ya es un ‘saco de macos’; es el sufrimiento constante, la ‘presión’ cada vez que anuncian lluvia. Los vecinos se sienten ‘bateados’, pues funcionarios han venido a ver la ‘situación’, tomar fotos y prometer el oro y el moro, pero al final lo único que les llega es un ‘kit de limpieza’ que ni al caso con todo lo que han perdido. Eso es ‘pa’ matarse de la risa’, ¡pero de la risa nerviosa!
La cosa no se queda ahí. Este ‘lío’ de la cañada impacta de lleno en la ‘chercha’ de los más pequeños. La escuela María Teresa Quidiello, ubicada frente a este desagüe peligroso, ve cómo sus estudiantes pierden clases porque no pueden cruzar cuando la cañada crece. ¡Eso sí es ‘dura’! Además del peligro físico de caerse –ya un estudiante casi se accidenta, ¡qué ‘desgracia’ sería esa!–, el pastor Moisés Reinoso advierte sobre el ‘mal olor’ y las enfermedades que acarrea esa agua estancada. Es un foco de insalubridad que contamina el ambiente que respiran día a día, un ambiente que afecta la salud pública de una ‘banda’ de gente.
La comunidad de Canaán no busca ‘privilegios’; lo que quiere es vivir tranquila, como cualquier dominicano decente. Solicitan a las autoridades ‘de una vez’ que intervengan para sanear la cañada, que retiren toda la basura que se acumula, que rediseñen ese puente que más que ayudar, ‘echa a perder’, y que reparen las calles que se deterioran con cada aguacero. Las obras viales en los alrededores, que se supone son para mejorar, asegún los vecinos, están mandando más agua a la cañada, empeorando el ‘klk’. Esto es un problema que requiere una solución integral, no ‘paños tibios’ ni promesas vacías que se las lleva el viento. Es hora de que les pongan atención, ¡por Dios!
No es justo que esta gente viva con el corazón en la mano cada vez que el cielo ‘se encojona’. Los gritos de “Si no arreglan esa cañada, nos vamos a ahogar” resuenan en el barrio, una súplica desesperada por una vida digna y segura. El Estado dominicano tiene una ‘responsabilidad del diablo’ con sus ciudadanos, y la gente de Canaán merece que se les garantice su bienestar. La esperanza de que la cañada deje de ser una pesadilla es lo último que pierden, pero el cansancio ya se les nota ‘a lo lejos’.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




