¡Atención, mi gente! La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) no está en chercha, ¡está dándole con to’! Según la noticia, su director, Pedro Urrutia, soltó la bomba este jueves: a corte del 1 de julio de 2026, la institución ha emitido la friolera de más de 1,859 millones de Comprobantes Electrónicos. ¡Eso es un viaje de papeles digitales moviéndose! El número de contribuyentes inscritos como emisores electrónicos no se quedó atrás, triplicándose en solo seis meses, de 23,686 en enero a 76,762. ¡Eso sí que es un crecimiento bacano!
Pero la vaina no se queda ahí. Urrutia también echó el cuento de cómo la DGII le está bajando dos a la burocracia, informando que han simplificado 33 trámites y eliminado 68 requisitos que solo servían para dar vuelta y vuelta. ¡Y espérense, que hay 140 procedimientos más bajo revisión! Además, anunciaron un adelanto chulo: a partir de agosto, la Oficina Virtual (OFV) permitirá a los contribuyentes radicar consultas técnicas y solicitudes de información con seguimiento y respuesta por el mismo canal. ¡Imagínate, menos tapones y menos filas en la calle para resolver los asuntos de uno, una verdadera bendición!
Estas revelaciones se dieron durante el Encuentro Industrial ‘DGII: Visión y Perspectivas de la Administración Tributaria’, un coro de lujo organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD). Allí, el director de la DGII no se anduvo con rodeos. Planteó que el sistema tributario nuestro se ha vuelto más complejo con los años, y que la única forma de meterle mano es con una agenda sostenida de simplificación de procesos y digitalización de los servicios. Él insiste en que la DGII no puede ser solo la que recauda, ¡qué va! Debe consolidarse como una institución ‘facilitadora, aliada y habilitadora del desarrollo productivo’. ¡Eso sí que es tener visión, klk!
El funcionario aprovechó el momento para hacer un llamado a la corresponsabilidad, esa vaina que nos toca a todos, entre el Estado y el sector productivo. Con una frase que caló hondo, aseguró que ‘cuando la industria crece, crece la economía, crecen las oportunidades’, resumiendo así el mensaje central de su comparecencia ante los industriales dominicanos. Es una invitación a trabajar juntos, porque al final del día, todos estamos en el mismo bote y si uno empuja, los demás también se benefician. ¡Así es que se echa un país pa’ lante!
Por su lado, el presidente de la AIRD, Julio Virgilio Brache, al dar la bienvenida, subrayó que la relación entre la administración tributaria y el sector productivo es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo nacional. No se trata solo de la función de recaudar, sino que esta relación trasciende para promover la inversión, fortalecer la formalidad, impulsar la competitividad y crear las condiciones idóneas para el crecimiento económico. Es un enfoque que va más allá de los números y se centra en el bienestar general de la economía dominicana.
Brache también hizo hincapié en que la reciente reforma fiscal abre una etapa nueva para el país, enfatizando la importancia de mantener un diálogo permanente y la capacidad de construir consensos, incluso cuando hay diferencias. Para él, fortalecer el sistema tributario tiene que cimentarse en principios como la seguridad jurídica, reglas claras, la simplicidad, la equidad, la digitalización de procesos y una gestión administrativa cada vez más eficiente. Estos elementos, aseguró el presidente de la AIRD, no solo ayudan al cumplimiento tributario sino que también potencian la productividad y la confianza entre el Estado y quienes pagan sus impuestos.
Para cerrar con broche de oro, Brache resumió la visión del sector privado: ‘Los mejores resultados para el país se alcanzan cuando las instituciones públicas y el sector privado trabajan juntos, con objetivos comunes’. El Encuentro Industrial finalizó con un panel, conducido por Mario Pujols, el vicepresidente ejecutivo de la AIRD, donde se respondieron inquietudes sobre la nueva legislación tributaria y los desafíos de la DGII para seguir fortaleciendo el clima de inversión y la formalización de la economía. ¡Una jornada de lo más productiva, aseguramos!
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