En esta época donde un ordenador nos cabe en la cartera o hasta en la muñeca, hablar de una máquina con válvulas de vacío de los años 50 suena a cuento viejo, ¿verdad? Pues, ¡no es así! La tecnología que se usaba en los primeros ordenadores de válvulas sigue sorprendiendo. De acuerdo al reporte, un tipo con un ‘tigueraje’ tremendo, llamado Mike, se tiró la maroma de construir una computadora funcional usando esta tecnología que ya tiene un viaje de décadas.
Asegún la noticia, la inspiración le llegó a Mike después de visitar Bletchley Park, un lugar con reconstrucciones de ordenadores históricos. Él se preguntó: ‘¿Y si en vez de copiar una vaina vieja, hago una nueva con esa misma base?’ De ahí nació su ‘The Tube Computer MK3’, ya su tercer proyecto de este tipo. Es un sistema de propósito general con arquitectura de 8 bits, que usa 460 válvulas 6N3P de doble triodo recicladas, ¡de las que se fabricaron en Europa del Este en los años 50 y 60! Ese hombre sí que le puso ‘chercha’ a la cosa.
Para entender cómo funciona este equipo, hay que olvidarse de los procesadores modernos. Esas 460 válvulas esconden 920 triodos, que Mike organizó para crear puertas NOR, que son como los ladrillos básicos para construir la lógica digital. Combinando esos componentes, armó registros, contadores, el reloj, una pequeña RAM de válvulas y una ALU de 8 bits. Todo eso está distribuido por un panel grandísimo, lo que hace que este ordenador sea una pieza ‘jevi’ de ver.
La escala de este ordenador es de locos. Mike repartió los componentes en 46 módulos de diez unidades, conectados con cinco backplanes, ocupando un panel de 190 por 130 centímetros que pesa unos 20 kilos en la pared. Y ni hablar del arranque; el propio creador explica que necesita unos 15 minutos para que la vaina se caliente y se ponga estable. ¡Eso sí es paciencia! Nada de encender y que funcione ‘de una vez’ como las guaguas de hoy.
A pesar de sus limitaciones, este ‘aparatico’ puede hacer más de lo que uno cree. Puede encadenar cálculos de 16, 32, 64 y hasta 128 bits. Eso sí, la velocidad es otro cantar; Mike bromea con que ejecutar un programa matemático de 32 bits le da tiempo de preparar un café. Mantenerlo operativo también lleva su ‘vaina’, ya que las válvulas tienen una vida útil limitada, aunque él trabaja con piezas usadas. Este proyecto no busca competir con la tecnología actual, sino darnos un chance de ver cómo funciona un ordenador por dentro, la pura ‘esencia’ de la informática.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



