¡Ay, mi gente! Otra vez estamos en el dilema de siempre con el espacio público. Esta vez, la protagonista es la banca de Lotedom, la popularmente conocida como ‘banca Los Jardines’, ubicada en la avenida Buenaventura Freites con la calle Central, en el sector Los Jardines. A simple vista, parece que está montada en la acera, robándonos el paso y creando un verdadero ‘lío’ para los transeúntes. Sin embargo, la empresa asegura que está de lo más bien en su propiedad privada, argumentando que cumple con todas las normativas. ¡Un verdadero ‘sancocho’ que nos tiene a todos con la boca abierta!
Según Sebastián Paniagua, gerente de Lotedom, la cosa no es como la pintan. Él dice que un ‘deslinde’ confirmó que la ‘banca Los Jardines’ está dentro de su terreno y que, incluso, en ese pedazo nunca hubo una acera formal con ‘contén’ como Dios manda. Pero, ¿’klk’ con la planificación urbana aquí? Este caso no es un hecho aislado, sino un reflejo de cómo crecen muchos de nuestros barrios, muchas veces sin una supervisión municipal fuerte ni una verdadera planificación, dejando un ‘reguero’ por dondequiera y afectando la calidad de vida de la gente.
Muchos creían que la ‘banca Los Jardines’ había cerrado por alguna ‘vaina’ ilegal, pero el gerente aclaró que fue por un ‘lío’ familiar entre los herederos del antiguo dueño. ¡Se armó un ‘coro’ en los tribunales por la titularidad de la propiedad y el arrendamiento! Esta situación de propiedades ‘en el aire’ por herencias no es nueva en el patio; es un dolor de cabeza constante que paraliza negocios y crea incertidumbre, mostrando la fragilidad de ciertos procesos legales cuando la ‘chercha’ familiar se apodera del asunto.
Y es que en esa esquina, aparte de la ‘banca Los Jardines’, hay un ‘viaje’ de negocios: un taller de vehículos, un almacén de camiones, un ‘car wash’, varios ‘food trucks’ y una gomera. Imagínate el tapón y el ‘tigueraje’ que se forma ahí. El peatón tiene que hacer malabares para pasar, esquivando carros y obstáculos, y los conductores, ¡ni se diga! Es una muestra clara de cómo la falta de ordenamiento afecta el día a día del dominicano, complicando lo que debería ser un simple transitar por la ciudad. ¡Eso no está ‘bacano’ para nada!
La vaina es que la Ley 675 de 1944 y la Ordenanza 1-2021 del Ayuntamiento del Distrito Nacional son claras como el agua de coco: la responsabilidad de mantener las aceras en buen estado y seguras es de las autoridades locales. ¿Entonces, dónde está la ‘mano dura’ para aplicar estas normativas? Esto no es solo una ‘banca Los Jardines’ en un solar, es el pulso de la ciudad, donde el interés privado choca de frente con el derecho de todos a un espacio público digno y accesible. ¡Hay que ponerle un ‘freno’ a esta anarquía urbanística!
En fin, la situación de la ‘banca Los Jardines’ es un campanazo para que nuestras autoridades se pongan las pilas y actúen ‘de una vez’. No podemos seguir con la cultura del ‘esto es así y ya’. Necesitamos una verdadera planificación y supervisión para que el peatón y el conductor puedan transitar sin ‘marearse’ ni correr peligros innecesarios. Es hora de que las leyes se cumplan y que Santo Domingo sea una ciudad más ‘chula’, organizada y segura para todos sus munícipes. ¡La ciudadanía se lo merece!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




