La ‘vaina’ de la contaminación en Baní, específicamente en el vital canal Marcos A. Cabral, es un tema que tiene a mucha gente con el grito al cielo, y no es para menos. El obispo de la Diócesis de Baní, San Cristóbal y Ocoa, Faustino Burgos Brizmán, ha levantado su voz en un llamado enérgico para que se cierren de una vez por todas esos vertederos que están dañando esta fuente de agua que riega un viaje de tareas agrícolas y suple a varios acueductos. La situación de la contaminación en Baní está jevi, afectando no solo el medio ambiente sino también la vida de la gente de por allá.
El problema no es nuevo, tiene ya como diez años con el agua en el cuello. Lo que el obispo enfatiza, y con mucha razón, es que la salud de la población y la sostenibilidad de la producción agrícola de la zona dependen directamente de la limpieza de este canal. Imagínense ustedes, que el agua que riega los plátanos, mangos y otros rubros que alimentan al país, y la que llega a nuestros hogares, esté contaminada. ¡Eso no es un ‘chiste’! Las autoridades de Medio Ambiente, según él, tienen que ponerse las pilas y actuar con rapidez para erradicar estos basureros a cielo abierto que son una ‘pena’.
La provincia Peravia, y Baní en particular, es conocida por su tierra fértil y su producción agrícola, siendo el mango ‘banilejo’ un estandarte nacional. Cuando un recurso tan esencial como el agua se ve comprometido por la negligencia en la gestión de residuos sólidos, el impacto se siente de forma contundente en la economía local y, por ende, en la nacional. Esto va más allá de un simple asunto ecológico; es una cuestión de seguridad alimentaria y económica para un pueblo que ‘echa pa’lante’ a base de su agricultura.
La historia de la gestión de residuos en nuestro país es una ‘chercha’ aparte, llena de desafíos y pocas soluciones duraderas. Los vertederos a cielo abierto son, lamentablemente, una escena común en muchas demarcaciones del país, reflejo de una infraestructura deficiente y, en ocasiones, de la falta de voluntad política para abordar el problema de frente. No es solo cuestión de cerrar un vertedero, sino de implementar un sistema de gestión integral de residuos que incluya la recolección, el reciclaje y la disposición final adecuada para evitar que se repitan estas situaciones.
Freddy Montero, el director provincial de Medio Ambiente en Baní, aunque reconoce la ‘vaina’ y dice estar de acuerdo con el cierre, revela la dificultad de coordinar con los seis ayuntamientos y distritos municipales involucrados. La burocracia y la falta de colaboración entre las diferentes instancias municipales para llegar a un acuerdo y solucionar este problema ambiental son un ‘dolor de cabeza’. Convocar una reunión y que no se dé, es como ‘echar agua en canasta’. Ojalá y esta vez, el ‘coro’ se concrete y se llegue a una solución definitiva.
La verdad es que la pelota está en la cancha de las autoridades. El clamor del obispo y de la comunidad no puede caer en saco roto. Es vital que el INDRHI, Medio Ambiente y los ayuntamientos ‘se junten’ y busquen una solución sostenible. Los residentes de Las Barias, Nizao, Pizarrete, Santana, Paya y Carretón merecen vivir en un entorno limpio y saludable, con un canal Marcos A. Cabral que siga siendo fuente de vida y no de contaminación. ¡A ponerse ‘los pantalones’ y resolver esta ‘vaina’ de una vez!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




