En nuestro querido patio, se ha encendido una señal de alerta que nos invita a la reflexión profunda. Según la noticia que tenemos al frente, el reconocido psicólogo Talquino Santana puso el grito en el cielo este sábado, advirtiendo sobre el deterioro galopante de los valores sociales y familiares. Él sostiene, sin ‘pelos en la lengua’, que esta situación incide directamente en el aumento de las dificultades de la Salud Mental y en los problemas de comportamiento que andan afectando a una pila de jóvenes y adultos en la sociedad dominicana. ¡Una vaina que nos toca a todos!
El especialista Santana argumentó que, cada vez más, se ve por ahí a personas que tienen trastornos mentales o se les hace un ‘klk’ grande para relacionarse y desenvolverse bien en su entorno. Asegún él, esta realidad no es de ahora, sino que responde a un viaje de factores sociales, familiares y culturales que han ido transformando la forma en que nos conectamos los unos con los otros. Es como si el ‘tigueraje’ de los valores se hubiera virado para el lado equivocado, dejando a muchos con una batalla interna ‘que se la ve difícil’.
Uno de los puntos clave que el profesor destacó es cómo esos principios tan chulos como el amor, el afecto, la solidaridad y la preocupación por el bienestar del vecino, que eran tan característicos de generaciones pasadas, han ido perdiendo su ‘protagonismo’. Ahora, da la impresión de que la gente se enfoca más en su bienestar individual, dejando a un lado ese sentido de comunidad y de ‘coro’ que tanto nos caracterizaba. Parece que la solidaridad se ha quedado en el baúl de los recuerdos para un viaje de gente.
Además, el psicólogo enfatizó el papel fundamental que juega la familia en la formación integral de cada persona. Él explicó que el hogar es el primer ‘escenario’ donde uno aprende y desarrolla las emociones y las habilidades sociales. Cuando la estructura familiar se debilita, asegún sus palabras, esto puede afectar de forma significativa el desarrollo de los niños y jóvenes, haciendo que se les complique un poco más poder relacionarse de forma saludable con los demás. ¡Imagínate la importancia de eso!
Y como si fuera poco, el reconocido profesor también mostró su preocupación por el uso creciente de drogas y otras sustancias entre los jóvenes. Mencionó esta problemática como un factor que merece toda nuestra atención dentro del debate sobre la salud mental y la convivencia social. Es una situación que nos debería dejar a todos con la boca abierta, ya que representa un desafío adicional para la estabilidad de nuestras comunidades y el futuro de nuestra juventud, que es ‘lo más bacano’ que tenemos.
En resumen, lo que nos plantea Talquino Santana es un llamado a ponerle atención a esta ‘vaina’ de los valores y su impacto en la salud mental. Es un tema que nos concierne a todos, desde el ‘tigueraje’ que anda en la calle hasta las autoridades, para que busquemos soluciones y fortalezcamos los cimientos de nuestra sociedad. Es hora de reflexionar sobre qué tipo de ‘patio’ estamos construyendo para las próximas generaciones.
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