La Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo) ha dejado claro que, ante la presión de Estados Unidos para que el país derogue el Decreto 693-24 que protege la producción nacional de arroz, ellos están en modo ‘esperar y ver’. Según la noticia, este ‘coro’ de negociaciones es ‘de Gobierno a Gobierno’, y Adoexpo prefiere no fijar una posición definitiva hasta que no se concrete ‘la vaina’. La petición gringa de tumbarle la protección al arroz criollo tiene a muchos en ascuas, y es que este tema toca la fibra de la soberanía alimentaria y la economía de nuestros agricultores.
Karel Castillo, quien preside Adoexpo, comentó que las negociaciones con Estados Unidos sobre las condiciones arancelarias están apenas ’empezando’. El presidente de ese gremio enfatizó que no pueden tener una postura concreta porque el proceso está fresco. Lo que sí dejó claro es que el sector exportador debe seguir ‘luchando’ para que los aranceles bajen a un 10 % o, ¡qué chulo sería!, llegar a cero. Una reducción de los aranceles sería un palo para las exportaciones, pero también abre un debate fuerte sobre la protección de la producción local, un punto que siempre genera ‘chercha’ en el país.
Estas declaraciones se dieron durante un ‘coro’ de alto nivel: un almuerzo-conferencia donde el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, fue el anfitrión. Allí se reunieron representantes de los sectores público, empresarial y exportador. El ambiente era propicio para hablar de ‘vainas’ importantes. Castillo aprovechó para destacar el potencial que tienen las tierras raras para la República Dominicana. Este ‘bacano’ recurso es clave en la demanda internacional actual, con la transición energética y las nuevas tecnologías moviendo el mundo, y podría ser un ‘jumo’ de billetes para el país.
No es secreto para nadie que la minería dominicana es un ‘tigueraje’ económico de los buenos. Según lo detallado por el presidente de Adoexpo, este sector consolidó su posición como uno de los pilares del crecimiento económico nacional. Entre enero y julio de 2026, la minería aportó la friolera de US$2,047 millones, lo que representa un aumento interanual del 52.8 %. Esa cifra, que es ‘un viaje’ de dinero, equivale al 22.1 % de las exportaciones totales del país, demostrando que ‘la minería está de lo más bien’ y jalando la carreta económica.
El ministro Joel Santos, en su intervención, ofreció una visión amplia sobre las perspectivas del sector minero dominicano. Habló de la contribución que este hace al desarrollo económico, y las ‘un sin número’ de oportunidades que existen para expandir su impacto. Su discurso resaltó la importancia de promover nuevas inversiones y, más importante aún, aprovechar ‘responsablemente’ los recursos minerales del país. Esto es clave para que los beneficios lleguen a todos y para que la explotación sea sostenible a largo plazo, sin dejar ‘un lío’ en el medio ambiente.
El encuentro también fue escenario para una nueva edición de ‘Voces Exportadoras’, una iniciativa ‘chula’ de Adoexpo que busca mostrar las historias que hay detrás de los fríos números de exportación. Como bien destacó Roselyn Amaro Bergés, vicepresidenta ejecutiva de Adoexpo, detrás de cada estadística hay ‘historias de esfuerzo y visión empresarial’. En esta ocasión, Gisselle Valera, presidenta de Barrick Pueblo Viejo, compartió la trayectoria, los desafíos y las valiosas lecciones de una de las operaciones mineras y exportadoras más ‘relevantes’ del país. Fue un ‘coro’ que dejó a la gente ‘de una vez’ pensando en las oportunidades que tenemos.
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