Un año ha pasado ya desde aquella madrugada fatídica en la discoteca Jet Set, una vaina que nos caló hondo como nación. El 8 de abril de 2025 se grabó a fuego en la memoria colectiva dominicana, no solo por la magnitud de la tragedia, sino por la impotencia y el dolor que dejó la pérdida de 236 vidas en lo que debió ser una noche de pura chercha y merengue. Era un punto de referencia para los coros de fin de semana y las legendarias noches de lunes, y hoy, es el epicentro de un doloroso proceso judicial.
Aquel día, mientras el inmortal Rubby Pérez ponía a gozar a la gente con su voz, el techo del icónico centro de diversión en la avenida Independencia se vino abajo. El caos, los gritos y la oscuridad se apoderaron de un espacio que por décadas fue sinónimo de alegría. La lista de fallecidos incluyó a figuras conocidas como el propio Rubby Pérez, el exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel, el diseñador Martín Polanco, el banquero Eduardo Grullón junto a su esposa Joanna, y la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz. Este suceso trascendió lo individual, impactando a figuras públicas que eran parte de nuestro entramado social, dejando un vacío irremplazable.
El proceso legal, klk, se ha movido lento pero seguro. Recientemente, el Ministerio Público solicitó formalmente el auto de apertura a juicio contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat por homicidio involuntario. Esta calificación no implica ‘maldad’ o intención, como aclaró su abogado Miguel Valerio, sino una presunta negligencia al no atender advertencias sobre el deterioro estructural del techo y las filtraciones. Esta situación pone en el ojo del huracán la responsabilidad de los dueños de negocios en mantener sus estructuras al día, una preocupación que, lastimosamente, a veces no se le presta la debida atención en el país.
Además de la solicitud de juicio, los fiscales pidieron al juez Reymundo Mejía Zorrilla mantener las medidas de coerción vigentes —una garantía económica de 50 millones de pesos, presentación periódica e impedimento de salida para ambos— y la inmovilización de sus bienes. Esto es un paso crucial para asegurar garantías para la reparación de las víctimas. Un detalle reciente es la disposición del juez de acoger una solicitud de la defensa para un nuevo peritaje técnico, en atención al derecho de defensa. Este nuevo análisis buscará examinar a fondo materiales y factores, aunque la Onesvie ya había entregado un informe previo que apuntaba a una sobrecarga estructural por ampliaciones no previstas.
Aun sin una sentencia firme, los Espaillat han dado pasos importantes en el resarcimiento a las víctimas. Según informaron en enero, han compensado al 70 % de los afectados y, a través de la Fundación Raíces de Esperanza, brindan apoyo a niños y niñas en orfandad. Esto es un bacano esfuerzo que, aunque no devuelve lo perdido, busca mitigar en algo el dolor de las familias. Mientras, la avenida Independencia, frente a lo que fue el Jet Set, ha sido escenario de vigilias y eucaristías. La valla publicitaria descolorida y las ruinas del local son un sombrío recordatorio de esta tragedia que cambió la percepción de la seguridad en espacios públicos, enseñándonos la importancia de la supervisión constante para evitar que una vaina así vuelva a pasar en nuestro país.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



