¡Ay, mi madre! Quién iba a decir que los Lakers, esa franquicia que ha dado tanta gloria, se iban a ver en un aprieto de esos que te ponen el alma en un hilo. Cuando el equipo se vio con jugadores clave en la lista de lesionados, incluyendo la baja de Austin Reaves en un momento crucial, el panorama para Los Angeles Lakers estaba más oscuro que un café sin azúcar, según el mismo JJ Redick, su dirigente. Muchos daban por perdida la serie, pensando que esta ‘vaina’ se había puesto de lo más fea. Sin embargo, este conjunto demostró que el ‘tigueraje’ no se pierde, se unieron como un buen sancocho y, ¡zas!, superaron las adversidades, dejando atrás a los Houston Rockets en seis intensos partidos y avanzando a la segunda ronda de los playoffs para medirse con los Oklahoma City Thunder.
Esta hazaña es ‘bacana’ de verdad, ya que marca el primer avance de los Lakers a esta instancia desde 2023, cuando cayeron frente a Denver en la final de la Conferencia Oeste. La victoria decisiva contra los Rockets fue un espectáculo de defensa ‘dura’, limitando al equipo tejano a su puntuación más baja de la temporada, un 98-78 que los dejó sin chance. El ‘King’ LeBron James, con sus 28 puntos en ese sexto partido, volvió a ser el ‘papá’ de la película, demostrando por qué a sus 41 años sigue siendo una fuerza de la naturaleza. Aunque Kevin Durant no estuvo en cinco de los seis partidos de los Rockets, el mérito de los Lakers por mantener la compostura y cerrar la serie es innegable, especialmente jugando gran parte sin Reaves al principio.
El dirigente Redick, sin cortarse un pelo, no dudó en alabar la grandeza de LeBron, afirmando que su carrera es la mejor de la NBA y que, aunque la gente le dé ‘cotorra’ con el debate del ‘GOAT’, la verdad es que él es, si no el mejor, uno de los más grandes. Que a su edad siga rindiendo a ese nivel y respondiendo al llamado es algo ‘desconcertante’ y ‘chulo’ a la vez. Ver cómo se tira una serie de este calibre con el equipo tan mermado, sacando la casta y tirando del carro, es lo que hace que la fanaticada lo adore y lo considere un verdadero ‘ejemplo de resiliencia’.
Originalmente, el coro contra los Thunder, primer cabeza de serie del Oeste, estaba pautado para arrancar un domingo. Pero ‘gracias a Dios’, los Raptors le dieron una ‘pela’ a los Cavaliers y forzaron un séptimo partido, posponiendo el debut de la serie angelina hasta el martes por la noche. LeBron, que ha estado jugando un viaje de minutos, promediando 38.5 por partido en la serie anterior, recibió esa noticia con los brazos abiertos y hasta se puso a ‘vacilar’ con la idea de irse al campo de golf. Un par de días extra de descanso y recuperación son ‘oro molido’ para un veterano como él, que a su edad maneja el físico con la sabiduría de un monje zen. El equipo lo va a necesitar ‘fresco’ para la difícil tarea que les espera.
La cosa no está fácil, ya que los Thunder son los campeones defensores y, para colmo, vienen de barrer a Phoenix, lo que significa que estarán bien descansados y con la moral por las nubes. Pero, según Redick, el liderazgo de LeBron y del experimentado Marcus Smart ha sido clave para que los Lakers no se ‘desmoronaran’ con las lesiones. El equipo, que muchos daban por ‘muerto’ hace unas semanas, mostró un carácter ‘impresionante’ y una convicción de que siempre hay alguien listo para dar la cara. Esta unidad, este ‘tigueraje’ colectivo, es lo que Smart cree que los llevará lejos en esta ‘travesía’ de playoffs. ¡Aquí se armó el lío y los Lakers están listos para seguir dando guerra!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




