¡Mi gente, la cosa se puso ‘jevi’ en abril! El índice de precios al consumidor (IPC) interanual se nos fue a un 5.11%, lo que significa que, de una vez, rompimos una racha de 35 meses que teníamos con la Inflación controladita, dentro del rango meta del Banco Central. Este objetivo, que oscila entre 4.0% ± 1.0%, se vio superado por un pelito, marcando un punto de inflexión importante para la economía dominicana.
Históricamente, nuestro país ha sido un ejemplo de estabilidad de precios, con largos periodos de baja inflación. Antes de que la pandemia del Covid-19 nos metiera en este ‘lío’, teníamos una racha de casi siete años, desde octubre de 2013 hasta septiembre de 2020, con los precios ‘tranquilitos’. Aquella vez, la expansión monetaria y los problemas logísticos globales pusieron al ‘tigueraje’ de los precios al alza, llegando a un pico de 10.48% en mayo de 2021. Parecía que ya habíamos superado ese ‘coro’, pero abril nos recordó que hay que estar vigilantes.
Asegún las autoridades monetarias, esta subida inesperada se debe principalmente a un ‘ajuste’ en los precios de los combustibles. Con las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el alza del petróleo a nivel mundial, era difícil que eso no nos tocara aquí en el ‘patio’. Los costos de la gasolina regular y premium, así como del gasoil, han ido subiendo como la espuma, afectando directamente el bolsillo de la gente, especialmente a los que viven del ‘concho’ o tienen que usar su ‘guagua’ a diario.
Los aumentos en los combustibles no han sido poca cosa, con ajustes que han oscilado entre RD$33 y RD$41 por galón este año. A mediados de marzo, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) le metió un incremento de RD$5.00 a las gasolinas y al gasoil, y luego otro de RD$10.00 ese mismo mes. En abril, se aplicaron ajustes adicionales de RD$7.00 y RD$9.00. Esto, naturalmente, tiene un efecto dominó en los precios de todo lo que se transporta, desde los productos de la canasta básica hasta los materiales de construcción.
Sin embargo, no todo es malo en este ‘bochinche’. Hay factores que han ayudado a que la situación no se ponga más ‘apretá’. La apreciación de nuestro peso dominicano frente al dólar estadounidense ha contribuido a reducir los precios de algunos bienes importados, como los automóviles y los pasajes aéreos, que ‘están de lo más bien’. Además, el grupo de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas mostró una variación negativa de -0.07%, gracias a que productos esenciales como el pollo fresco y los plátanos bajaron de precio, contrarrestando las alzas en otros rubros como el café y los aguacates.
El punto más ‘bacano’ del reporte vino del lado de la inflación subyacente, que es un indicador clave porque excluye productos de precios muy volátiles como los alimentos y los combustibles regulados. Este indicador se mantuvo en un 4.87% interanual, ‘tranquilito’ dentro del rango objetivo del Banco Central. Esto es una buena señal, ya que le permite a las autoridades monetarias tener una visión más clara de la tendencia de los precios sin las fluctuaciones estacionales o shocks externos, lo que facilita la toma de decisiones para nuestra política monetaria.
Y para rematar con una nota positiva, a pesar de este pequeño ‘tropiezo’ en la inflación, nuestra economía sigue dando la ‘talla’. Las cifras preliminares del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) de marzo de 2024 mostraron un crecimiento interanual del 5.1%, el ritmo más alto en los últimos once meses. Con este resultado, el crecimiento promedio acumulado durante el primer trimestre del año se situó en un sólido 4.1%, demostrando que la actividad económica sigue fuerte y que la economía dominicana tiene ‘el mambo’.
Este dinamismo se explica por el buen desempeño de sectores clave como la Construcción, que creció un 8.0%, la Manufactura de Zonas Francas con un 7.8%, la Intermediación Financiera, Seguros y actividades conexas con un 7.0%, y los Servicios en su conjunto con un 5.9%. Esto nos dice que, aunque la inflación nos dé un ‘susto’ de vez en cuando, el ‘motor’ de nuestra economía sigue encendido y avanzando, lo cual es ‘chulo’ para el desarrollo del país y para que el ‘tigueraje’ siga progresando.
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