¡Pero qué ‘bacano’ el tremendo discurso que soltó el doctor Leonardo Aguilera, presidente ejecutivo de Banreservas, a los 1,149 nuevos profesionales que salieron de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM)! En la centésima decimocuarta ceremonia de graduación, Aguilera les puso claro que el camino al éxito no es solo con un título debajo del brazo, sino con una buena dosis de visión, resiliencia y, sobre todo, una ética inquebrantable.
Aguilera, que conoce bien el patio porque fue profesor en la misma PUCMM por más de 25 años, insistió en que la inteligencia sin ‘principios sólidos’ es una ‘vaina peligrosa’. En un país como el nuestro, donde a veces se cuestiona la transparencia en algunos sectores, tener profesionales con una ética a carta cabal es vital para que la nación eche pa’lante de verdad. No es solo un diploma, es el compromiso de hacer las cosas bien, sin dobleces, con esa rectitud que tanto necesitamos en cada rincón de la sociedad dominicana.
El hombre también destacó la importancia de la perseverancia, esa ‘gracia’ de no rendirse aunque la cosa se ponga ‘jevi’. Esa capacidad de levantarse después de un tropiezo es la que forja el carácter de un buen profesional. Aquí en el patio, sabemos de eso. La vida nos enseña a ser ‘tigueres’ en el buen sentido, a buscar soluciones y a no coger lucha por las adversidades. Es un aprendizaje que, según él, vale más que mil teorías.
La PUCMM, una institución que siempre ha estado a la vanguardia, entregó al país una nueva camada de mentes brillantes. Desde hace décadas, la Madre y Maestra ha sido un referente de excelencia académica en República Dominicana, formando líderes que han contribuido en todos los ámbitos, desde la economía hasta la tecnología. Ver a tantos jóvenes alcanzar esta meta es, sin duda, una alegría ‘chula’ para el futuro de nuestra tierra.
No se quedó ahí la cosa, Aguilera se metió de lleno con un tema que está en boca de todos: la inteligencia artificial. Les dijo a los graduados que, aunque la IA puede generar incertidumbre, también es una oportunidad ‘de una vez’ para innovar. Les recordó la ‘paradoja del conocimiento’: mientras más uno aprende, más se da cuenta de lo mucho que le falta por saber. ¡Eso es un motor para seguir creciendo, klk! Mantener viva la curiosidad intelectual es la clave para no quedarse atrás en este mundo que va como una ‘guagua sin freno’.
Desde su experiencia al frente de una institución tan importante como Banreservas, Aguilera sabe que el sector productivo demanda gente con propósito y ganas de dejar un legado. No es solo acumular riquezas, sino construir un mejor porvenir para todos. Es compartir lo aprendido, multiplicar el impacto y no guardarse los conocimientos como si fueran un tesoro. Ese es el verdadero ‘coro’ que necesita el país para avanzar.
En definitiva, el mensaje del doctor Aguilera a esta nueva generación de profesionales de la PUCMM es una inyección de energía y responsabilidad. Les instó a ser agentes de cambio, a no tener miedo a la innovación y a llevar siempre consigo esos valores que no se aprenden en los libros, sino en la vida. Porque al final del día, el mejor profesional es el que impacta positivamente a su comunidad y a la nación entera, ¡qué más ‘bacano’ que eso!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



