Un ‘relajo’ de marca mayor se ha destapado en el Hospital Marcelino Vélez Santana, ubicado en el corazón de Herrera, Santo Domingo. Pacientes y sus familiares, con un ‘tigueraje’ tremendo, han levantado la voz para denunciar una situación que está ‘fuñendo’ a todo el mundo: una severa escasez de personal médico y la consiguiente inatención en áreas tan críticas como emergencias e imágenes diagnósticas.
La cosa se puso más fea aún con el testimonio de una usuaria, grabado en vivo y a todo color, donde se describe a un paciente con múltiples heridas en la pura espera. ¡Casi tres horas echando el pie, esperando a que apareciera un especialista o técnico! Y lo peor es que, asegún el reporte, a pesar de los esfuerzos del personal de enfermería por contactar a los responsables, tanto la sala de imágenes generales como la de emergencias pediátricas estaban más vacías que nevera de pobre. ¡Un descaro, mi gente!
La indignación de la gente es palpable, ¡y con toda la razón del mundo! ¿Cómo es posible que en un centro de salud, que debería ser la primera mano amiga en momentos de crisis, uno tenga que ‘bregar’ con tardanzas tan largas en servicios que son esenciales para la vida o para aliviar el dolor? Esto no es un ‘chiste’, es una situación seria que afecta a los más vulnerables de nuestra sociedad.
Los afectados no se quedaron callados y, de una vez, han exigido la intervención de la dirección del hospital y del mismísimo Servicio Nacional de Salud (SNS). Estos son los que tienen que ‘meterle mano’ a esta vaina y corregir estas deficiencias que, asegún se ve, están echando a perder la confianza de la gente en el sistema de salud público. El SNS, como ente regulador, tiene un papel crucial en garantizar que estas situaciones no se repitan y velar por la calidad y disponibilidad de los servicios en todo el país.
Es importante recordar que problemas como la falta de personal y la precariedad en algunos servicios hospitalarios no son algo nuevo en la República Dominicana. Históricamente, nuestro sistema de salud ha enfrentado retos significativos, desde la inversión en infraestructura hasta la retención de profesionales cualificados. Estas denuncias, lamentablemente, a menudo resaltan una brecha existente entre la creciente demanda de servicios médicos y la capacidad real de respuesta de nuestros centros hospitalarios, una realidad con la que muchos dominicanos tienen que ‘lidiar’ día a día para procurar su bienestar.
La eficiencia en el área de imágenes diagnósticas es vital hoy día para un diagnóstico certero y a tiempo. La ausencia de técnicos especializados en este departamento puede significar un retraso crítico en la identificación y el tratamiento de enfermedades, lo que al final del día, puede complicar gravemente el estado de salud de cualquier paciente. No es solo un asunto de ‘tener los equipos’, sino de contar con el personal capacitado para operarlos de forma eficaz y humanitaria.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



