¡Atención, fanaticada del béisbol! Lo que ha pasado con los New York Yankees es una verdadera ‘vaina’ fea, un palo que nadie se esperaba. Los Tampa Bay Rays les han vuelto a dar con el cubo, extendiendo su racha de derrotas a cuatro derrotas al hilo después de un partido apretado que se fue hasta la décima entrada, con un marcador final de 5-4. Esto no es solo una derrota más; es un síntoma de que algo no anda de lo más bien en el Bronx, y los ‘bombarderos’ están como en un hoyo, sin poder coger cabeza frente a sus rivales de división. El equipo necesita prenderse de una vez o esto se va a poner bien agrio para la temporada.
La noche del sábado fue un auténtico ‘thriller’ en el diamante, un juego que tuvo a más de uno comiéndose las uñas. Fueron Taylor Walls y Jonathan Aranda quienes, con unos roletazos en la décima entrada, metieron las carreras que sellaron la victoria para los Rays. Pero antes de eso, los Yankees tuvieron su chance, y fue José Caballero, un ex-Ray que estaba en mala racha con solo un hit en 29 turnos, el que les dio un respiro con par de batazos claves que los pusieron alante en dos ocasiones. Se vio como un chispazo, una esperanza, pero al final la escuadra de Tampa, con su ‘tigueraje’ fino, siempre encontraba la forma de responder, demostrando que en el béisbol, hasta el último out cuenta.
Es la parte ofensiva de los Yankees la que está dando más dolores de cabeza que un coro de perico ripiao a las tres de la mañana. Con un promedio de bateo en las Grandes Ligas de apenas .202, están entre los últimos, un número que te pone los pelos de punta para un equipo con esa nómina y esas expectativas. Durante esta seguidilla de ‘guayabos’, la cosa se ha puesto peor, bateando para un mísero .142 (18 de 127 con seis extrabases). Y lo más preocupante es ver a una de sus estrellas, el MVP Aaron Judge, en un ‘slump’ que no lo deja conectar, yéndose de 0-3 con dos bases por bolas en este partido. Es como si la bola no quisiera caerles, ¡una vaina para volverse loco!
A pesar de los problemas ofensivos, la defensa y el pitcheo tuvieron sus momentos. Max Fried, aunque permitió tres carreras en ocho entradas, se mantuvo sólido por un buen rato para los Yankees, mientras que Nick Martinez hizo lo suyo por los Rays, permitiendo solo un jonrón. Sin embargo, en la décima, los detalles marcaron la diferencia. La jugada de selección que le dio la victoria a los Rays, donde Jazz Chisholm Jr. intentó una doble jugada que no salió, fue un claro ejemplo de que en momentos de presión, hasta el más mínimo error te puede costar el juego. Este tipo de desenlaces son los que ponen a los fanáticos a pensar en la importancia de cada base, cada tiro, cada decisión. Los Yankees tienen que apretar los tornillos porque la temporada es larga, pero estas ‘derrotas al hilo’ pesan un viaje.
Los Yankees están en un momento de reflexión profunda. Cuatro derrotas al hilo es un número que prende las alarmas en cualquier equipo, especialmente en uno con aspiraciones de Serie Mundial. La gerencia y el cuerpo técnico tienen que buscar la vuelta a esta situación, sea ajustando la alineación, buscando nuevas estrategias o motivando a los jugadores a salir de este bache. La fanaticada espera ver un equipo que compita con la chispa y el ‘coraje’ que siempre ha caracterizado a los del Bronx. Esperemos que este tropiezo sirva para que el equipo recapacite y se ponga las pilas, porque la competencia en la división es ‘heavy’, y no pueden darse el lujo de seguir regalando partidos como este.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




